miércoles, 25 de marzo de 2020

De zapatos y de coronavirus


Mis zapatos están ahí, guardados en su caja y casi sin estrenar esperando que pase la cuarentena.



Digo casi sin estrenar porque los compré en las rebajas con la idea de que me sirvieran para pasear y como trabajé el mes de enero, y al juzgado llevo tacones, no los había puesto.


Pero cuando la semana pasada y ayer salí a la compra los saqué de sus bolsas, les quité los papeles protectores y me los coloqué.


Sé que suena a frivolidad y que lo más propio sería que hubiera ido en chándal.


Pero pensé que un poco de normalidad en un ambiente tan tenso, vendría bien.


Con los vaqueros, una sudadera mona, mis zapatos recién estrenados y un toque de maquillaje me fui  a la tienda de al lado.


No sé cómo llevareis vosotros el encierro, pero yo estoy tratando de que me afecte lo menos posible.

Nunca tuve la casa tan limpia, ni hice tanto deporte con profesor virtual.

Así que no hay mal que por bien no venga.


Fotos: Marquez@


Zapatos y caja : Zara
Vaquero: Primark
sudadera: Stradivarius 

4 comentarios:

  1. Gracias Curra ,por hacernos tan ameno el confinamiento en casa. Estoy viendo como van saliendo las hojas de los árboles de mi Urba, y espero que antes de que los capullos de los rosales aparezcan, haya terminado ésta pesadilla...
    Los zapatos, preciosos! Yo estoy ó estaba... esperando a que repusieran en Uterqüe, unos mocasines negros muy parecidos a los tuyos.
    Me ha encantado verte por Instagram, pero me gusta más verte por aquí ;) en Instagram eres más escueta :)
    Besitosss Guapetona.

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    1. Qué alegría me da leerte, traté de contestarte ayer desde la tablet, pero algo pasa con los MAC que me deja escribir las contestaciones a los comentarios, pero luego no las publica.
      Te decía que yo también prefiero los blogs a instagram. La fotografía es mejor y permiten escribir un texto completo sin la necesidad de acortarlo para que no canse.
      No sé si el cambio que necesariamente derivará de la epidemia del coronavirus, nos permitirá optar por una vida más sosegada y menos necesitada de inmediatez. Con tanto correr detrás de las novedades nos perdemos muchas cosas buenas que dejamos en el camino.
      Y centrándonos en los mocasines, es una delicia que vuelvan a estar de moda, pocos zapatos le van tan bien a los vaqueros y al ser planos son comodísimos. A mí, estos me encantaron y espero usarlos mucho, si no es esta primavera, será en otoño.
      Un abrazo grandote y lleno de cariño

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  2. Esos zapatos están preciosos, yo no esperaría a que termine la cuarentena para ponerlos aunque sea para andar por casa , me sentaría en la sala con una tasa de the, de pierna cruzada y los contemplaría , me imaginaría a donde iremos juntos cuando termine esta situación y podamos salir con libertad a cualquier parte.
    Libertad , que bonita palabra ,cuánto tiempo la disfrutamos y tal vez desperdiciamos algunas veces que pudiendo hacer esto o aquello lo dejamos por falta de tiempo .
    Tiempo que ahora sobra , pero no hay libertad , solo la de pensamiento , gracias a Dios esa no nos la quita nadie.
    Un abrazo fuerte querida Curra

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    1. Pina, es cierto que no tenemos libertad de movimiento, pero en parte es porque optamos por la responsabilidad, por arrimar el hombro en la lucha contra la propagación de la epidemia. Ayer leía que el 80% de los contagios son de personas que no tienen síntomas aún.
      Me gusta la idea de no pensar en renuncias ni en prohibiciones, es bueno pensar en que optamos, porque más allá de las posibilidades de hacer grandes cosas y de gestionar, que, está claro, que corresponden a nuestros gobernantes, está nuestra contribución a que las cosas sean más fáciles.
      Nos repiten que nunca el sacrificio fue tan pequeño, pero no es verdad. Cuando nuestra sociedad quiere castigar a alguien por transgredir las normas lo mete en la cárcel y una de las penas para los delitos leves en España es el conocido como arresto domiciliario, que te permite seguir en tu casa, pero no salir de ella.
      El tener que restringir nuestras relaciones sociales, se puede vivir como un castigo, o como una oportunidad para conectar con lo mejor de nosotros mismos.
      Me gusta pensar que estoy aprendiendo a vivir con calma, que valoro lo que tenía y que pienso seguir disfrutando de los fines de semana al aire libre, del sol, de la luz, del verde, de los árboles, de las noches estrelladas.
      Y creo que te haré caso y llevaré a mis mocasines nuevos a tomar el te, mientras pensamos todos los sitios que visitaremos juntos.
      Un abrazo grande para ti y otro para Luis Roberto

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