domingo, 19 de mayo de 2019

Viaje a Budapest



Llevaba años con ganas de conocer Budapest. Desde que mi hermana volvió encantada de allí, contando maravillas, soñaba con visitar la patria de mis amigos los  Szechenyi.





Lo había pospuesto varias veces y hasta el último momento, pensé que esta vez tampoco iba a poder ser. Y casi no me lo  creí hasta que me vi sentada en mi plaza de avión.



A pesar de que es un destino de moda y de que no hay forma de no encontrarte con verdaderas hordas de turistas queriendo ver lo mismo que tú, el viaje no me decepcionó lo más mínimo.



La capital de Hungría tiene un encanto que  te hace olvidar las colas, los barullos y el acoso de todos los que quieren vivir del turismo.


Tuvimos mucha suerte con el tiempo.



Una temperatura perfecta que bajaba a primera y última hora y un sol que bañaba los edificios haciendo refulgir la piedra recién limpia.



Los Húngaros están muy orgullosos de ser una nación independiente.



Por todas partes aparecen referencias y estatuas que destacan lo magiar, la valentía de todos los que se rebelaron frente a los invasores y lo peculiar de un pueblo que ha sabido permanecer fiel a sí mismo.



Y es imposible no dejarse conquistar por la magia del Danubio.



Edificios imponentes, avenidas amplias, espacios que invitan a descubrirlos.



Da lo mismo que estés en Pest o que vayas a Buda, las dos márgenes del río encierran tesoros que te conquistan sin remedio.



Me encantó volver a encontrarme con tranvías, con estaciones de metro tranquilas, con inspectores de carne y hueso en lugar de máquinas expendedoras.



Me entusiasmó el aire decadente de los baños, las piscinas de agua caliente, la cantidad de gente de todos los tipos que disfrutaba del placer de unos cuidados durante tantos años reservados a unos pocos privilegiados.



Cada noche tenía un dilema para decidirme por una terraza, todas parecían hacerme guiños.



En unas la música en vivo, en otras las luces en las mesas y los toldos que daban sensación de fiesta.



Las había modernas, clásicas, con menús típicos, con comida de todas las nacionalidades.




Desde las omnipresentes hamburguesas de McDonalds, o Burguer King a los mil platos de pasta italianos pasando por los conocidos Goulash, las patatas con paprika o una especie de empanadas rellenas de verdura de los puestos callejeros, la elección se hace difícil.




A nosotros nos encantó una especie de hamburguesa de cerdo con carne guisada y muy especiada que nos pusieron en el restaurante del hotel, estaba imponente.






Y la noche se vuelve una explosión de pequeñas y grandes luces.



Los monumentos, las terrazas, los escaparates, los puentes, refulgían ante nuestros ojos maravillados, haciéndonos olvidar que el día allí dura bastante menos que en España.




La indumentaria de lo más básica y cómoda. Hacía falta que entrara en la maleta y que sirviera también para la segunda parte del viaje en Praga que iba ser fría.






Eché de menos mi ropa más arreglada y las últimas compras, pero todavía no estaba como para ir de verano y me conformé con vaqueros y playeros.




Sé que son muchas fotos, pero me daba pena escoger y dejar atrás alguna.  




Fotos: Julián Herrero

9 comentarios:

  1. Hola Curra estuve en junio de 2018 y me encanto Budapest, las fotos q habéis puesto son preciosas, claro, es q estes en Buda o en Pest todo tiene mucho encanto Veo el puente de las cadenas, el Parlamento la Torre de la Iglesia de San Matias me pareció preciosisima por dentro y por fuera ... pero no veo la famosa Plaza de los héroes me encanta este post de tu viaje yo también llegué encantada Besoos

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    1. Nines, es verdad, la plaza de los héroes no está. Nuestra estancia duró dos días y medio y preferimos ver las cosas con calma. Una tarde se nos fue en la piscina Szechenyi, que nos encantó, y la mitad de la otra en una travesía por el río. Así que la plaza de los héroes queda para otra ocasión, con el Mercado Central que cuando fuimos estaba cerrado.
      ¿verdad que es una ciudad preciosa?
      Mil besos

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    1. Reme, no sabes hasta qué punto se puso las botas Julián. Tenía mil motivos para fotografiar y los aprovechó todos.
      Un abrazo

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  3. Me encanta que publiques tantas fotos Curra, gracias por compartirlas yo encantada leyendo y disfrutando tu experiencia, un viaje espléndido que se ve que disfrutaron al máximo, que bueno que hicieron un alto en el camino , dejar atrás las rutinas y las obligaciones por un ratito , cargar pilas , nutrirse con nuevas experiencias es muy enriquecedor y placentero, regresar a casa lleno de energía y ver que en nuestra ausencia nada pasó, todo sigue igual y todo está como lo dejamos , más sin embargo ya hemos disfrutado y ahora lo que toca es planear el siguiente viaje.
    Te mando un fuerte abrazo

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    1. Pina, la verdad es que me costó un triunfo elegir entre las que me pasó Julián y eso que él ya había hecho selección. Pero Budapest es una ciudad preciosa y ahora que acaban de limpiar todos los grandes edificios, aun más. Conserva ese encanto especial de los sitios que han sido escenario de grandes acontecimientos y en este caso parte de su esplendor como capital del imperio Austro Húngaro.
      Disfrutamos mucho, que como bien dices es importante.
      Un abrazo grande

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  4. Acabei de te conhecer e gostei muito. Felicidades.

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  5. Otra forma de conocer el mundo a través de sus las fotos, gracias!!!!!

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  6. Budapeszt jest pięknym miastem. Wspaniała wycieczka i cudowne zdjęcia.:)
    Twoje zestawy śliczne.
    Moc pozdrowień.

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