miércoles, 7 de noviembre de 2018

Vuelta al pasado





Con mi vestido nuevo de estampado con cadenas y estilo pañuelo y la chaquetilla rosa que llegó acompañándolo en el mismo pedido, parezco sacada de una revista de los años 80.


Los labios pintados y el bolso con logos, terminan de rematar un atuendo que por más moderno que sea, tiene reminiscencias de otro momento.


Supongo que algo de eso me movió a pedirle a Julián que hiciéramos al menos parte de las fotos en el salón de la bisabuela.


Se llama así por la foto grande de la que en realidad era mi tatarabuela, que preside la estancia rodeada de parte de sus sucesores y antepasados que no se atrevieron con un tamaño tan importante.


A mis tías siempre les gustó decorar su casa con un estilo que mezcla lo rústico con lo más clásico del S. XIX inglés y esta sala es un buen ejemplo de ello.


Con su sillería isabelina, necesitada de un buen tapizado, el techo con la pintura cayendo y el papel pintado de hace cuarenta años- eso porque el anterior se cayó a pedazos, que si no, ahí seguía- es  un ejemplo de decadencia y de otra época.


Una época en que la estética primaba sobre lo práctico y lo cómodo.


Donde las cosas bonitas y bien hechas eran un valor por sí mismas.


Un tiempo en que pararse a disfrutar y a mirar sin más, no estaba mal visto.


La sala realmente no es más que un lugar de paso y apenas se usa.


Pero, a pesar de lo incómodo de los asientos, pensados con toda seguridad, para que las visitas no se eternizasen. Y del aire desfasado del ambiente, tiene algo que me resulta atractivo. 


Una especie de llamada a disfrutar, a saborear la belleza de lo bien hecho, unida a la sensación de ser un eslabón más de una cadena que se mantiene una generación tras otra.


Es como si el tiempo se detuviera y no importara que los relojes siguieran con sus prisas, es una invitación a saborear y a disfrutar con calma.


Ahora, que pronto cumpliré los sesenta, me siento en total sintonía con esa propuesta y por eso la comparto



Fotos: Julián Herrero


Vestido: Zara  Aquí
Chaqueta: Zara. Aquí 
Zapatos: Zara ( De hace años)
Bolso:Ali Express.



10 comentarios:

  1. Muy bonito Curra, la chaquetita me ha encantado


    Besos

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    1. A mí también me encanta Reme y para días fríos resulta estupenda. Ya tengo pensadas no se cuantas combinaciones. Porque será cuestión de sacarle jugo. Verdad?

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  2. Simplemente maravilloso,me recuerda mucho mi casa familiar

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    1. Las casas de una época tienen un sello distintivo. Y ese tipo de sofás eran muy habituales. Yo siempre me pregunté si los usarían, porque no son nada cómodos. Mil gracias por comentar

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  3. Querida Curra, que maravilla poder disfrutar de esa casa así como esta, con esos muebles antiguos ,esas fotografías ,y ese papel tapiz
    poder sentarse en esos sillones donde alguna vez estuvieron tus seres queridos e imaginar cómo era su vida , de que conversaban,
    Sin duda estar ahí te transporta a otra época , vivir esa sensación de estar en contacto con el pasado , pero a la vez vivir en el presente
    Yo creo que tus antepasados ni en sueños imaginaron que tú ibas a cuidar de esa casa con tanto amor y dedicación como lo haces
    Así que desde donde están , seguramente se sienten orgullosos de ti .
    Te mando un abrazo muy grande .

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    1. Pina, tienes toda la razón. Trato de imaginarme a mis antepasadas recibiendo a sus amigas y charlando de sus cosas.
      Mis tías me donaron la casa porque esperaban que la cuidara. Para ellas fue un refugio en épocas malas y le están muy agradecidas.
      Yo estoy feliz con ella.
      Y escribiendo el texto de esta entrada y pensando en la bisabuela, he descubierto de donde me viene a mí esa afición a posar. En su época debía ser todo un acontecimiento.
      Mil besos

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  4. Tu vestido con fondo azul marino me gusta , te queda muy bien, me lo imagino también con tus botas altas en rojo vino , y un abrigo largo , cuando haga más frío
    No cabe duda que los ochenta están de vuelta , muchas cosas que veo en las tiendas yo las tuve muy parecidas , y no sé si me apetece volver a comprarlas, creo que definitivamente algunas prendas están horribles y me sumarían años , entonces me lo pienso mucho más que antes , que era compradora compulsiva.
    Como me gustan estas fotos, cada vez admiro más el talento de ambos, aquí no sólo están plasmados looks , sino que también me transmiten emociones .
    Sois unos artistas , abrazos para los dos con mucho cariño .

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    1. Pina, yo tampoco volvería a comprarme muchas de las cosas que en los 80 me parecían fabulosas. Supongo que es la evolución lógica.
      Yo creo que a este vestido le voy a sacar partido porque es serio y va bien para las veces que tengo que ir arreglada. Ya pensé lo de las botas y el abrigo largo. Yo creo que con el marinero azul marino puede ir bien, y con uno granate, quedaría perfecto.
      Las fotos han quedado bonitas, pero ya sabes que Julián tiene casi todo el mérito.
      Un abrazo enorme.

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  5. Solo se escuchó el sonido de la tela llena de frunces y de colores vivos rozando el antiguo suelo de madera que crujía agónicamente mientras caminaba. Se sentó en aquella butaca tan derecha y envarada como su institutriz le había enseñado hacía años y esperó paciente hasta que dieron las cinco. A su alrededor los cuadros y las fotografías color sepia eran sus únicos acompañantes, desde aquellos balcones, sus antepasados la contemplaron en silencio. El reloj de pared sonó con un eco metálico y la criada entró trayendo la bandeja con el café de la tarde y las pastas hechas aquella mañana con prisas y desgana. Cojió la delicada servilleta de hilo y se la puso en el regazo con elegancia, siempre que la veía pensaba en las horas que había pasado bordando aquella mantelería mientras su madre, a su lado, rezaba el rosario con paciencia. El timbre de la puerta sonó. Un murmullo de voces amortiguadas llegó a ella y lentamente subió su vista hasta la inoportuna visita que había llegado, suspiró quedamente y con una media sonrisa saludó a Doña Prudencia invitándola a tomar la merienda con ella...

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  6. He intentado contestar este comentario dos veces antes de ahora y por alguna razón el sistema no publica lo que escribo.
    Me ha encantado el relato y me parece que encaja a la perfección con el contenido de la entrada.
    La visita de mi otra abuela Doña Prudencia, me parece el broche perfecto.
    Un millón de gracias

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