domingo, 30 de septiembre de 2018

Como si fuera Mariquita Pérez


  
Cuando mi madre y sus hermanas eran pequeñas las muñecas eran un artículo de auténtico lujo.


Hasta entonces, las que existían eran de trapo, y cuando aparecieron las primeras de aquella mezcla entre escayola, polvos talco y pegamento, denominada cartón piedra, la emoción de las niñas que tuvieron la suerte que les regalaran una, era inmensa.


No me llegaron a explicar cómo fue el recibimiento que tuvo la Gisela que les compraron a ellas.


Por la época en que la crearon y la edad que ellas tenían, ya no eran pequeñas.


Pero la parálisis que dañó la mitad del cerebro de mi tía Fe, convirtiéndola en una niña perpetua, justificaban el gasto que seguro que fue importante.


Yo ya la conocí con muchos años.


Conservaba su vestido azul y blanco y las sandalias de piel al más puro estilo Salvatore Ferragamo.


Y Fe, que recordaba su época andaluza como la mejor de su vida, bautizó a su muñeca con el sevillano nombre de Pastora, Mª de los Reyes.


La muñeca duró en casa años y más años. A mí, acostumbrada a mi Dulcita y luego a las Nancy, me parecía más bien fea, aunque cerrara los ojos y llorara si la movías


 Pero no cabía duda de que era una reliquia y cuando mi amiga Cova Monte y su marido montaron su colección de muñecos antiguos se la regalamos.


Con este vestido, no puedo evitar acordarme de ella.


Aunque es mucho más parecido al de Mariquita Pérez,  con sus clásicas rayas rojas y blancas.


Con él puesto, tengo la sensación de ser una de aquellas muñecas maravillosas que se vestían igual  que sus dueñas. 

Para esta época de principios de otoño, resulta una opción estupenda porque sin llegar a ser gordo, abriga un poco y permite mantener la alegría de los días de verano que acaban de pasar

Fotos: Julián Herrero 



Vestido: Zara (Verano 2018)
Sandalias: Bershka ( Verano 2018)
Bolso: Michael Kors.
Gafas: Ali express
Colección de muñecos antiguos: Quiroga- Monte

1 comentario:

  1. Hola Curra , que alegre tu vestido , perfecto para esta época de transición , me encanta
    Con tu historia , me vino a la memoria una muñeca que quise mucho, y que aún conservo conmigo , fue un regalo de mi abuelo paterno, tengo ya 54 años con ella, en perfecto estado , mi Madre guardaba una muñeca antigua con cara de porcelana , nunca me la prestó por miedo a que la fuera yo a romper.
    Que sigas disfrutando de ese buen clima , feliz inicio de semana
    Un abrazo grande .

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