jueves, 25 de enero de 2018

Terciopelo verde



Lo de los colores iba por temporadas.


Siempre había tenido debilidad por el blanco y el rojo. Pero con el tiempo había ido añadiendo tonos a la paleta de su guardarropa.


Unas veces era el rosa en sus diferentes matices: Fuerte para los días divertidos, palo para los serios y formales y bebé para aquellas veces en que le apetecía reflejar ternura.


Otras se decantaba por los beige, siempre tan circunspectos y elegantes.


Cuando quería destacar se vestía de negro y se lanzaba a uno de los dos extremos opuestos. Bien sencilla hasta la saciedad, bien arreglada y sofisticada como la representación de una diva.


Y últimamente, sin saber muy bien la razón, le había dado por vestirse de verde.


Caqui y medio militar para jugar a los contrastes y ponerse exquisitamente femenina.


Verde lima para aquellas veces en que quería llenarse de moral y comerse el mundo.


Y verde botella para los días en que necesitaba sentirse arropada.


No sabía bien la razón por la que un color tan frío y poco común, le parecía cálido.


Quizá fuera por el recuerdo de aquellos enormes sillones orejeros que flanqueaban la chimenea del salón familiar.


Estaban tapizados en un terciopelo labrado de ese color y a ella le gustaba acariciar la suavidad de las flores que formaban los dibujos.


Como su cazadora. Envuelta en ella, tenía la sensación de sentirse abrigada y a salvo de las inclemencias del tiempo.


Quizá por eso, se había animado a sacarla en las fotos del blog. No es que estuviera precisamente favorecida con el conjunto y menos con aquel pantalón que le apretaba más de la cuenta.



En realidad, le daba un poco igual, iba de verde oscuro y eso era más que suficiente para un día de enero. Al menos, a ella se lo parecía


Fotos: Julián Herrero.

Pantalón: Zara similar aquí
Cazadora: Zara Aquí
Jersey: Zara (tiene muchos años)
Zapatos: Zara Similares Aquí
Bolso: Sfera Similar Aquí


miércoles, 10 de enero de 2018

Colores alegres para sacar la mujer estupenda que llevamos dentro



Hace tiempo en este mismo blog, tenía una sección dedicada a fotos en la calle, donde sacaba las personas de mi ciudad que me llamaban la atención por su atuendo o su estilo.


Tuve que dejar de hacerla porque no tenía tiempo material y me resultaba complicado lo de salir cámara en mano a la caza y captura.

martes, 2 de enero de 2018

En tonos marrones




Uno de los recuerdos que tengo asociado a mis Navidades infantiles es el de las zapatillas cuadros.


En felpa de tonos marrones, con una especie de solapa y una goma de sujeción en la versión masculina, y más escotadas en la femenina, eran el calzado por excelencia del campo en cuanto llegaba el frío.