martes, 27 de junio de 2017

Rosa y fucsia



Cuando los vi fue todo un flechazo.


Aquellos colores se quedaron impresos en mi retina a la vez que despertaban un mundo de sensaciones.


Bastó con una mirada para que volviera a saborear el delicioso gusto de los smoothies de fresa.


Frescos, delicados, dulces, pero con un punto de acidez.


Me transportaron a la deliciosa sensación de estar sentada en una terraza de Madrid en verano.


 A última hora de la tarde, cuando el calor empieza a ser soportable.


Rodeada por el olor del asfalto recalentado, mezclado con el de las primeras rosas o los geranios en plena floración.


Disfrutando de la  sensación de tener tiempo para disfrutar.


Fue una mezcla del orgullo de encauzar una planta trepadora y ver como poco a poco tapiza una pared, cambiándole el color y la forma…


… con la caricia delicada de los pétalos de rosa transportados por el viento…


…con la deliciosa sensación de paladear un helado de fresa casero.


O con el casi olvidado dulzor del chicle Bazoka de mi infancia, que se deshacía en mi boca al poco de meterlo en ella.


 Montones de sensaciones de placer que ilustran perfectamente una sesión de interior, cuando el tiempo y las circunstancias se alían para impedirnos hacer fotos en la calle


Con los colores de este año que no me pueden gustar más.



Fotos: Julián Herrero.


Pantalón: Zara.Aquí
Cuerpo: Stradivarius.Aquí
Camisa: Zara Aquí
Zapatos: Zara Aquí

jueves, 15 de junio de 2017

Hombros al aire




Harto, te digo que estoy más que harto. No aguanto más.