martes, 16 de mayo de 2017

Descanso y planes, con rayas azul marino y blanco en un conjunto de primavera



La semana pasada estuvimos en Teverga. Aprovechando que Julián tenía vacaciones y yo no trabajaba nos fuimos a tomar posesión de nuestra nueva casa.


Realmente no se trata ni de una casa nueva, ni de que no fuera mía antes. Es la casa de mi familia y hace años que mis tías me la donaron formalmente, pero cuando lo hicieron se reservaron el usufructo.


Y por eso, desde entonces, cada vez que tocaba una cosa o movía algún detalle decorativo, una de ellas se encargaba de recordarme que todavía estaban vivas y que aquella era su casa.


Me tocaba cuidarla, abrirla, airearla y fue en ella donde me caí y rompí el tobillo, pero no me dejaban hacer nada sino era bajo su dirección.


El último verano no fui la única en romperse allí la crisma, mi tía Lola también había caído y se rompió la muñeca, con lo que sus vacaciones caseras, disfrutando de sus dominios se fueron al traste.


Desde entonces han decidido que ya era hora de pasarme el testigo de cuidar de la casa y sus tradiciones. Y en vista del buen tiempo nos fuimos para allá.


El campo me entusiasma y la sensación de estar en contacto con mis raíces me llena de vitalidad con lo cual en ella me siento llena de optimismo.


Confieso que lo de las tareas domésticas no me suele gustar nada, pero allí tengo la sensación de estar haciendo algo mucho más importante que quitar el polvo o fregar.


Cuidar de la casa, tratar de sacarle brillo y devolverle un esplendor que hace años se perdió, me parece un reto.


Quiero volver a darle vida, recuperar el tiempo en que las visitas eran tan normales, que el día que faltaban nos parecía extraño.


Quiero hacer de esa casa un hogar, un sitio que sea para mí, pero también para toda mi gente.


Quizá porque cada día necesitamos más un espacio tranquilo donde poder comunicarnos, donde arreglar el mundo en torno a un café o una sobremesa, donde el tiempo no sea un lujo, sino algo habitual.


Quizá porque me doy cuenta de que las cosas que de verdad valen están más relacionadas con las personas que con las cosas, voy a seguir cuidando de mi casa


En un ambiente a mitad de camino entre lo campestre y lo cuidado, lo sencillo y lo sofisticado, lo urbano y lo rural. ¿Verdad que suena bien?


Fotos: Julian Herrero y Marqueza 

Sombrero: Mango (Verano 2016)
Pantalón: Zara (Otoño 2017)
Camiseta: Zara (Tiene mil años)
Zapatos: Zara (También tienen mil años)
Anillo y pulsera: Ali Express



viernes, 5 de mayo de 2017

Camisa azul de Trovada. Moda española para mujer





¿Y si en vez de querer ser la más moderna, me conformo con ir bien vestida?


Esta fue la pregunta que me hice cuando preparaba la combinación para la blusa que me había mandado desde Valencia Mª Luisa Ortí de parte de Trovada.


Tenía tantas posibilidades que me costaba decidirme.


Porque podía ponerla con un vaquero super moderno y unos zapatos de salón de tacón bajo.



También combinaría perfectamente con un pantalón tipo “boy friend” en blanco y unos salones altos.


Y con esos dibujos en gris, encajaría a la perfección con mi pantalón plateado de cintura alta y cinturón de la misma tela.


O con una falda recta  a media pierna y unas zapatillas de esparto con lazadas.


Eran todas opciones muy de tendencia, que es lo que normalmente busco para las fotos del blog.


Pero esta vez, lo que quería destacar no era tanto el conjunto como la calidad de la blusa.


La ropa de Trovada tiene el sello de las cosas hechas en España y más que llamar la atención por su modernidad, ponen el acento en que siente bien y en que sirva para mujeres diferentes de las modelos de pasarela.


Por eso me decanté por un modelo más bien clásico.


Pantalón estrecho y zapato bajo para dejarle el protagonismo a la camisa.


Complementos de los mismos tonos y un poco de brillo en los pies para añadir un toque divertido.


Ropa normal para días normales, de esa que lo mismo te sirve para ir a hacer la compra, que para llevar a trabajar en un día no muy formal.


Manga larga que en primavera viene bien.


Y contraste entre el blanco del pantalón y el azul grisáceo de la camisa.




Fotos: Julián Herrero.

Camisa:  Trovada 
Pantalón: Zara.  Aquí
Zapatos: Zara. Invierno 2017 
Bolso: Salvador Bachiller
Collar: Sfera.

viernes, 28 de abril de 2017

Vestido fucsia con chaqueta bordada, o cuando las cosas no salen como quieres



Vivir a caballo entre dos casas, es un poco locura.
Salvo que las dos sean grandes y dupliques las cosas, siempre echas en falta lo que tienes en la otra.


Y eso es lo que me pasa desde que me instalé en Gijón, en casa de Julián.  Me paso la vida trayendo y llevando cosas de Oviedo a Gijón y de Gijón a Oviedo.


Se supone que es un arreglo provisional, mientras encontramos el que será nuestro hogar, y cómo, de momento, no tenemos tiempo de buscarlo, no parece plan hacer un traslado.


A veces se me olvida lo que traje y me pongo el uniforme que me resulta muy cómodo.
Y otras me da una rabia tremenda no arreglarme y dejarme llevar, porque me parece que me falta algo.


El caso es que el otro día pensamos que podríamos aprovechar el buen tiempo para hacer fotos.


Yo había pedido prestado el vestido que llevo con la idea de crear un estilo que partiendo de una prenda más bien arreglada, resultara informal.


Pero cuando me pongo a buscar los zapatos, resulta que los tenía en mi casa y no era plan ir por ellos. Así que empecé a probarme todos los que tenía en Gijón.


Los tacones altos estaban descartados porque no encajaban en el estilo que estaba buscando.
Y mira que  últimamente tengo una colección enorme de tacones de la abuela, pues ni uno en el zapatero.


Hubiera podido intentarlo con unas sandalias que, seguramente, hubieran quedado muy bien.
Pero mis piernas y mis pies, todavía no están curtidos con lo que parecen leche en polvo, o sea que también descartadas.


Uno tras otro, todos mis zapatos iban siendo desechados y al final opté por las francesitas que llevo, que no me gustan nada.


Yo negra porque no me gustaba como iba, y Julián incómodo porque las gafas grandes le horrorizan y las mías nuevas me tapan media cara, las fotos no resultaron ni la mitad de bonitas de lo que esperábamos.


¡Qué se le va hacer! No siempre salen las cosas como uno espera.



Fotos: Julián Herrero.

Vestido: El Corte Inglés.
Chaqueta: Sfera.
Bailarinas: Primark (Tienen años)
Bolso: Blanco ( Tiene años también)



sábado, 22 de abril de 2017

De color de rosa


En los últimos años la moda se ha empeñado en devolver el color rosa a los altares de la tendencia más novedosa y colección tras colección, vamos comprobando como el color, posiblemente más controvertido, entra de rondón en nuestros armarios.


Tengo que confesar que a mí siempre me gustó.

martes, 18 de abril de 2017

Perdiendo la paciencia, de verde oliva y rosa,




La paciencia no es una virtud que me adorne.


Por mucha calma que quiera tener y por más que me proponga ir despacio y tomarme las cosas con tranquilidad, hay en mí una vena infantil que siempre tiene prisa.

miércoles, 12 de abril de 2017

Estilo español en la ropa de primavera



Botines de terciopelo negro con forma de lazo. Pantalones de talle muy alto. Pendientes gigantescos. Y una camisa masculina blanca.


La idea era representar la influencia de lo español en la moda de primavera de este año.

jueves, 6 de abril de 2017

Desfile de Roberto Verino en el Corte Inglés de Oviedo

Esta semana han tocado desfiles de moda.
El Corte Inglés de Oviedo organiza pequeños encuentros para sus clientas, en los que muestra las novedades de la temporada que empieza.


jueves, 2 de marzo de 2017

Beige y negro en un estilo clásico



En Oviedo tenemos un parque, justo en pleno centro de la Ciudad, que se llama el Campo de San Francisco.


Aunque los ovetenses lo llamemos el Campo, su verdadero nombre viene de su relación con los franciscanos que lo habían recibido como donación en el Siglo XIII por parte de Fernán Alonso, Canónigo de la Colegiata de Teverga.

jueves, 23 de febrero de 2017

La importancia de tener tías solteras y las mezclas de ropa de distintas temporadas



Cuando una es la hermana mayor, y más aún si lo es de cuatro hermanos, el título de reina de la casa y los mimos y cuidados que lo acompañan no suelen corresponderle más que el primer año, ese del que ni siquiera te acuerdas.


Ahora que nos pasamos la vida oyendo hablar de autoestima, de optimismo, de disfrutar el momento presente, de no agobiarse con las responsabilidades

lunes, 20 de febrero de 2017

No te rompas la cabeza: DON´T OVERTHINK



No puedo evitarlo, por más que intento no complicarme la vida y ser práctica, hay en mí una especie de vocación dramática que me hace preocuparme por cada pequeña cosa que me ocurre.


No hablo de las decisiones inevitables, ni de las realidades importantes que van apareciendo sin necesidad de que las busquemos.

sábado, 28 de enero de 2017

Pantalones para mujeres



Pertenezco a una generación que pasó su infancia entre faldas y vestidos y que la única concesión que hacía a los pantalones era en verano y en su versión corta para poder trotar con total libertad.