viernes, 31 de enero de 2014

Tonya Zhivago





Doctor Zhivago. Primera parte. 





Geraldine Chaplin, encarnando a su personaje de Tonya, baja del tren. 
Vuelve de su etapa en París, ataviada con un impresionante abrigo largo y un no menos impresionante gorro de zorro blanco.







Durante muchos años, la película protagonizada por Omar Sharif fue mi cinta favorita con diferencia, por delante de  cuantas hasta entonces conocía.





Recuerdo que mi padre me llevó a verla, en una de las muchas reposiciones que debió haber en Oviedo.






Fuimos a la sesión de noche, y eso, que en aquél momento y para mí , era  extraordinario, contribuyó a hacer de la historia algo entrañable.




No sé la edad que tenía, pero sí que ya no era una niña y que el argumento me enganchó por completo.




La decadencia de la sociedad zarista, la revolución rusa, la increíble vocación médica de Yuri Zhivago, las figuras de  Tonya y de Lara, junto con aquellas imágenes tan impresionantes, calaron en mí con fuerza.





Ya antes me había enamorado de la estética  de la Rusia del Siglo XIX.




Series como Guerra y Paz o Ana Karenina, no hacían más que reforzar la familiaridad con que los nombres rusos resonaban en mis oídos.



Me entusiasmaban aquellos vestuarios fabulosos, aquellas protagonistas tan guapas, aquellas historias tan llenas de pasión. 




Leía a Dostoyevski  y a Tolstoi con verdadera devoción, me metía por completo en sus historias, me compenetraba con sus heroínas y los fuertes contrastes que se narraban, formaban parte de mis sueños.






Quizá por eso sigo teniendo auténtico entusiasmo por aquella forma de vestir tan fastuosa, y de ahí viene mi afición por los sombreros de cosaco y los  grandes gorros de piel.



Fotos: Julián Herrero



Gorro: El Corte Inglés.
Chaquetón: Primark.
Pantalón: Zara 
Jersey: Zara ( rebajas)
Botines: Zara.
Bolso: Angel Reinares ( de hace tiempo) 
Guantes: El Corte Inglés.

miércoles, 29 de enero de 2014

Jugar con la luz





Días de frío, de lluvia, de invierno…

Días en que todo lo que apetece es quedarse en casa tapados bajo la suavidad de una manta.


Tocar el cielo


Días en que la puerta parece preservarnos de las inclemencias del tiempo y nos permite encerrarnos en nosotros mismos.


 
Vieja madera 



Y sin embargo, fuera está la luz.

 
Irrealidad 


Toda una invitación y a la vez una promesa.


Soñar despierto 



Vamos a  jugar con la luz.

Con  esa misma luz esquiva, que no nos permite sacar fotos de moda con la debida claridad.

Pero nos deja regalos como los de las imágenes.




Cada paseo es diferente 
















Forma parte de nuestra realidad cotidiana.

Si no te fijas parece siempre igual, pero en cuanto la miras con calma te das cuenta de que, también siempre, tiene algo distinto.



Fotos: Julián Herrero.







lunes, 27 de enero de 2014

Gorros



Cuando tenía más o menos doce años y a raíz de unas vacaciones en el Sur en que no salía de la piscina, tuve problemas de otitis.




El médico no le dio la menor importancia, pero recomendó que no cogiera frío, con lo cual en cuanto llegaba el invierno tenía que taparme las orejas.





Estoy hablando de una época en que las tiendas tenían cosas limitadas, en que los sombreros no se llevaban absolutamente nada y  los gorros o eran para bebés o eran de montaña.





Mi madre no sabía qué hacer, pero mi Tía Lola que siempre fue una mujer con mucha iniciativa y unas manos primorosas solucionó el problema en un abrir y cerrar de ojos.





Me hizo un primer gorro en lana roja, que abrochaba bajo la barbilla y que recordaba a los de los niños pequeños, pero sin llegar a ser de bebé.




Yo lo llevaba encantada, era mi talismán contra la amenaza del dolor y lo usé durante todo ese invierno.





Pasaron los años.
Y en plena pubertad, cuando mi mayor deseo era vestirme como el resto de las niñas de mi edad, aquel “aditamento” me parecía espantoso y sólo pensar en que llegaba el frío me ponía mala.





Así que mi Tía Lola, decidió modernizar el gorrito y con unos patrones, que sacó de una revista de punto que se llamaba Phildar, me fue haciendo cada año  un modelo diferente.




Tuve uno azul claro, tipo casquete, otro verde y gris con pompón estilo de montaña y uno en color crudo, casi igual que el que llevo en las fotografías de esta entrada.





Afortunadamente el paso de los años hizo desaparecer el problema y no necesité seguir abrigando mis oídos.





Con todo, aquella época dejó una huella estupenda. Y gracias a tanta práctica, hoy llevo los sombreros y gorros con total soltura y  creo que por eso me quedan mejor.




Fotos: Julián Herrero.



  Pantalón: Zara.
  Jersey: Zara
  Anorak: Zara.
  Gorro: I´am
  Bolso: Primark
  Guantes: Tienda Local 
  Foulard: DayaDay

jueves, 23 de enero de 2014

Un toque rojo



Me encanta la formalidad, la seriedad y las cosas bien hechas.





Me gusta tener cuidado en lo que hago porque el resultado suele ser bueno.





Pero reconozco que tomarse la vida demasiado en serio puede terminar por ser aburrido y es necesario relajarse y disfrutar.





Dejar que ese sentido del deber no se adueñe de mí y me obligue a estar siempre alerta es uno de mis trabajos pendientes.




En cuanto me descuido, sale a relucir Doña Responsable y me hago cargo de mis asuntos, de los problemas de los que me rodean y de todo lo que pasa.




Vamos que no me cargo con la crisis mundial porque no soy lo bastante importante, que si no a por ella iba.




Y claro, no puede ser.




Así que hoy me dejo de vestidos elegantes, de conjuntos impecables y de ir de señora de toda la vida y me pongo cómoda.




Sudadera, pantalones de cuadros.
 (No puse la maxi bufanda al cuello, que sería lo propio, porque en una foto de interior corría el riesgo de morir por asfixia y convendréis conmigo en que la cosa no es para tanto)





Pero una vez sustituida por un foulard más discreto, no me diréis que no voy de tendencia a tope.
  
































Para que no quedara detalle, hasta me puse los botines con neopreno que más bien parecen zapatos.




Y así con un toque de color, y con ropa calentita y cómoda vamos pasando la semana que en invierno cuanto antes terminen mejor para todos






Fotos: Julián Herrero.

Pantalón: Zara (año pasado)
Sudadera: Primark.
Botines: Zara ( por cierto comodísimos)
Bolso: Paco Martínez.
Foulard: DayaDay 

martes, 21 de enero de 2014

Fiesta de inauguración


Mientras escribo este texto, en Radio Clásica suena un Kyrie delicioso que entona a las mil maravillas con mi deseo de pedir perdón.



Siempre tengo las mejores intenciones y quiero hacer las cosas del mejor modo posible, pero por aquello de “que el que mucho abarca poco aprieta” acabo dejando siempre alguna por el camino y el  pobrecito blog es de los que queda en segundo plano.


La semana pasada no tuve un minuto libre para poder hacer fotos o buscar un tema que pudiera ser atractivo y se me acumularon una serie de circunstancias que me impidieron publicar.


Así que ayer, en vista de que estaba un día de perros, decidimos estrenar los regalos de Reyes que había recibido el blog.


Sí, habéis leído bien. El blog tuvo regalos de Reyes en forma de un fondo de fotógrafo para las imágenes de interior  y un “apaño” de flash para evitar los efectos de los excesos de luz.  

 

Como es lógico teníamos ganas de estrenar.
Así que me hice la maleta, metí mis compras de rebajas y me vine a Gijón.


Ya sé que lo propio de los blogs es el estilo de la calle, y se supone que las fotografías tienen que ser más o menos informales y casi robadas, pero la realidad es otra y todos tratamos de conseguir las mejores posibles.


En nuestro caso se junta que disfrutamos mucho con esas sesiones, porque en casa puedes moverte con libertad y adoptar poses más o menos divertidas, que en la calle resultarían impensables sin llamar la atención.


Mientras yo me arreglaba Julián montó el escenario: Corre muebles,  instala el fondo- estaba feliz de perder de vista las arrugas de las telas que usábamos hasta ahora – coloca esos focos artesanales que hizo con pantallas, bombillas y tela de visillo ….


Ya tenemos el escenario, un poco de música para crear ambiente, y ahora a  disparar.
 Con semejantes preparativos, me coloqué novedades, compras de rebajas y todo lo que pude para sacarle un poco de rendimiento al montaje.



El de hoy era un vestido de fiesta que cogí regalado el mismo día de fin de año y que pienso poner con sudadera o jersey para poder usar en días de diario. Pero que me pareció simpático para nuestra “ fiesta privada de inauguración de escenario”



Como advertencia explico que la idea es ponerlo con forro, pero con las prisas me equivoqué y cogí uno de se me veía con lo que se me pega más de la cuenta.  La próxima entrada lo saco en plan informal





Fotos. Julián Herrero.


Vestido: Sfera.
Zapatos: Blanco ( del año pasado)
Collar: Zara ( del año pasado)
Pendientes: H&M
Pulseras: Pedro Álvarez de Benito (Oviedo)  Y Feria de Muestras de Asturias del año pasado en la sección de la India