jueves, 8 de mayo de 2014

Mi primera gabardina o la historia de una desilusión



Yo tendría quince años. Pasaba por ese momento en que tu cuerpo sufre tantos cambios que no sabes muy bien dónde estás y sobre todo dónde quieres estar.



Eran tiempos muy diferentes.
Ni la economía, ni la mentalidad eran los de hoy. Y el ánimo conservador obligaba a adquirir cosas que se pudieran usar durante mucho años.


Mi madre tenía un hermano que vivía en San Sebastián.
Estaba casado con mi tía Ana la deLa herencia¿os acordáis de aquella entrada?


Cuento todo esto para poneros en antecedentes, porque mi tío Pepe había conocido a través de su trabajo, una cooperativa donde hacían unas gabardinas fuera de serie.




En cada llamada a nuestra casa, su entusiasmo por aquellas prendas, que podía comprar a precios de fábrica, iba en aumento.


Hablaba sin parar de las boutiques elegantes para las que trabajaban, de la calidad, de la confección, del maravilloso género.

Tanta emoción acabó por convencer a mi madre que le encargó una primera para mi padre.
A principios de los 70 amplia y recta, con los botones escondidos y un discreto beige tirando a arena, fue todo un acierto.



Así que encantada con el buen resultado, encargó una segunda para ella.
Esta vez la versión era mucho más parecida a la del trench clásico. Con un color menos bonito porque tiraba a tostado,  pero aún así seguía estando muy bien.
  

Buenos precios, buena calidad y buen diseño, aquello parecía lo de las tres B de los charlatanes de feria: Bueno, bonito y barato.


Vamos, que en plena vena compradora y para aprovechar la ocasión, mi madre encargó otras dos gabardinas para mi hermana y para mí.


Con la emoción de la ropa nueva, esperamos impacientes la llegada del paquete y lo abrimos en seguida, deseando estrenar lo que iba a ser una de nuestras primeras prendas de mayor.


Pero mi gozo en un pozo.
No sé si en esta ocasión no intervino mi Tía Ana que era la entendida en la  materia, o si ninguno de los que participaron en la venta tenía mucha idea de la moda juvenil.


El caso es que resultaron rancísimas.

En lugar de cruzar tenían una tapeta que escondía los botones imitación carey, que a mí me parecían de vieja. Y un cinturón con una hebilla espantosa terminaba de rematar aquella especie de abrigos con tela de gabardina.


No recuerdo si dije que me gustaba por complacer a Pepe y a mi madre. Por aquellas fechas, yo era una niña muy buena y no se me hubiera ocurrido protestar.


Pero grabada en mi mente persiste la imagen de aquella gabardina colgada del armario que nunca me apetecía poner.


 Ni que decir tiene, que con la calidad de la tela y el poco uso, duró la intemerata. Y durante muchos años me mantuvo alejada de aquel tipo de ropa como de la peste.



Tardé tiempo en curarme de aquella desilusión.
Y yo creo que fue una de las razones por las que hasta el año pasado y a pesar de mi colección de trincheras, no me decidí a hacerme con la versión en beige, y siempre me inclinaba por la blanca que llevo en esta entrada.


 A estas alturas mi aversión por las gabardinas, no sólo ha desaparecido, sino que me encantan, quizá por eso me pareció bien contaros esta historieta para que os divirtáis un poco



¿Vosotros tenéis historias parecidas con alguna prenda de ropa?





Fotos: Julián Herrero.


Gabardina: Zara Similar aquí
Patalón: Zara Similar aquí
Sudadera: Shana.Aquí
Zapatos: Uterqüe. ( Del año pasado)
Bolso: Furla. ( Tiene varios años)
Collar: Zara ( Tiene un par de años)

41 comentarios:

  1. jaja con el color marrón que era el de mi uniforme del colegio. Lo odie durante años, ahora es uno de mis preferidos. Me ha encantado la entrada y las fotos, la de la catedral es espectacular que bonita se ve. Y personalmente me gustan las gabardinas cuanto más clarita mejor. Un besin Curra.
    http://blogbellepoque.blogspot.com.es/2014/05/trucos-para-reducir-vientre.html

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    1. Belén, qué gracia, al hablar del marrón del uniforme, a pesar de que el mío era azul marino, me hizo recordar que durante mucho tiempo me pasó lo mismo que a ti y no lo podía ver. Ahora me gusta sobre todo en versión chocolate.
      También so de gabardians claras, me parecen mucho más bonitas, aunque se pasan el día en la lavadora.
      Besos

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  2. No me extraña que no las usaras en años además de útiles son muy estilosas y no hay más que verte para enamorarse de ellas, estas muy guapa y el collar es una monada! Un besín Curra.
    http://www.solaanteelespejo.blogspot.com.es/

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    1. Mil gracias María, es que esas cosas se quedan ahi medio enquistadas y librarse de ellas cuesta
      Afortunadamente, ahora me encantan y en Asturias es una bendición.
      Besos

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  3. jajaja qué diver, es que te imagino porque yo era también así..calladita, comedida , sin decir ni mú
    Ay chica yo también tuve trauma gabardina, en mi caso pude zafarme de la prenda cuando la pisé al subir al bus para ir a la facultad y casi termino con la dentadura clavada en el asiento del conductor. Tremendo peligro para mi salud convenció a mi madre de que la prenda tenia que jubilarse jejejeje

    Pero hija de mi vida, tu reencuentro con las prendas en cuestión no ha podido ser más exitoso

    Besosss

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    1. Vaya, lo tuyo se solucionó más rápido, pero el método fue un tanto expeditivo y con riesgo para tu integridad. Creo que yo me apunto a lo del despacio, pero seguro.
      Contigo da gusto, siempre me encuentras guapa y eso me pone la moral en las nubes.
      Qué gracia que también fueras calladina y buenina. Me presta que me lo hayas contado.
      Un abrazo y feliz comienzo de semana

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    2. no te encuentro guapa, ERES GUAPA

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    3. Y tú un cielo.
      Mil besos que aún me queda por ver en plan el post de los abrazos. Pero ese lo quiero disfrutar con calma que los abrazos son lo mío y he conseguido convencer a Julián para que me dé dosis extra, así que estoy feliz como una perdiz

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  4. Con una prenda de ropa no recuerdo, pero con un cochecito de capota sí. Con 6 ó 7 años le pedí uno a los reyes, a una de mis amigas le habían regalado uno inglés preciosísimo y me prendé de él, pero claro el mío de inglés nada y cuando lo vi la desilusión fue total, para más inri se me rompió enseguida ¿ o lo rompí yo?

    No uso demasiado las gabardinas, aquí en invierno pasas frío y luego casi no tiene momento de utilizarse, en cualquier caso siempre hay una en mi armario. Me encantan.

    Y como siempre me ha encantado la historia, además de entretener, a mi al menos, me trae a la memoria cosas olvidadas como, en este caso, mi cochecito de capota. Y claro que nos acordamos de la tía Ana. Poco a poco nos vamos encariñando con tu familia.

    Besitos....

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    1. Gracia, lo tuyo tuvo que ser peor porque seguro que tenías menos años y la ilusión del cochecito seguro que era enorme.
      Pero también entiendo a los de tu casa. Los ingleses son una verdadera maravilla, pero cuestan casi lo mismo que los de los niños de carne y hueso y para un juguete me resulta un tanto excesivo
      Me hace ilusión que vayáis conociendo a la familia, es señal de que el blgo os gusta y que formáis parte de él.
      Estuve en el pueblo el finde y por eso no contesto hasta ahora.
      Un abrazo

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  5. Me ha encantado la historia, a mi no me ha pasado eso con nada, cuando era adolescente me hacía la ropa mi madre!!! no era modista pero siempre se le dio muy bien coser, desgracidamente no heredé su habilidad, me hizo hasta el vestido de comunión lleno de ¨lorzitas" que se inspiro en uno de una boutique carísima de Valencia y quedó precioso, por hacer me hizo hasta el bolsito!!!! así que por entonces y también hasta bastante mayor mucha,mucha ropa me la hacía mi madre, incluido, abrigos, chaquetones, cosas de punto, absolutamente todo y todo era con consenso!!!!!


    Me ha encantado como lo has combinado!!!!!!


    Besos

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    1. Ginger, menuda suerte. Una madre que cose bien es un tesoro increíble y heredar esa buena disposición hubiera sido un verdadero regalo. Pero bueno has heredado su afición por los " potis" y el mismo arte que ella porque hay que ver lo bien que lo haces.
      Así que diez puntos para una madre tan estupenda.
      Besos

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  6. Es estupendo que hayas superado tu manía a las gabardinas porque te sientan de maravilla!!!!
    Un beso, Carmen


    http://cocoolook.blogspot.com.es/

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    1. ¿Verdad que sí Carmen?
      Ahora estoy encantada con usarlas sin problemas que en el Norte es una prenda casi imprescindible.
      Besos

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  7. Bonita historia Curra.El look ideal , me encanta la gabardina y el collar es precioso.Los colores del look me encantan
    Un beso
    Gema
    http://brujuladeestilo.blogspot.com

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    1. Gema, a mí también me encantan los colores de este conjunto y eso que en las fotos no se ven demasiado allá porque Julián está encantado con el editor y la mayoría llevan una especie de filtro - creo que no se llaman así, pero nos aclaramos- del tipo de los de instagram y por eso aparecen como si fueran antiguas.
      Al natural la sudadera tiene un tono ideal. Ya la sacaré otro día que haya más luz y la veis mejor.
      Besos

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  8. Pues tu gabardina actual es divina y te sienta genial. Yo recuerdo una historia parecida con un vestido que me hizo la modista de mi madre... lo odié con todas mis fuerzas, tanto que me costaba mucho disimularlo.... Y estuve muchos años alejada de los vestidos por su causa. Ahora, por suerte, esto ha sido superado y son una prenda que adoro, al igual que tú con las gabardinas.
    Gracias por tus divertidas historias... Te veo radiante Curra. Me chiflan tus zapatos, por cierto!

    Un besito,

    Trini
    http://yoadoroviajar.blogspot.com

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    1. Trini, los zapatos son de un cómodo increíble y me encantó el color. Es un azul muy diferente y como los vaqueros suelo ponerlos con zapato de la misma gama aunque contraste un poco, me vienen fenomenal.
      Qué rabia daba lo de la modista que hacia lo que a ella le parecía. No me choca nada que quedaras de vestidos hasta las narices. Y es que hace nada casi toda la ropa pasaba por la modista y siempre corrías el riesgo de que te sacara un engendro de cuidado.
      Me alegra verte de nuevo por la blogosfera.
      Un abrazo

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  9. Wyglądasz bardzo elegancko:)))znów masz piękne buty i torebkę:))bardzo mi się podoba:))Pozdrawiam serdecznie:))

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    1. Renia bardzo dziękuję.
      Myślę, że będzie jak ten post, ponieważ przypomina o starych pocztówek i rzeczy podniecać się.
      Pozdrawiam

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  10. Hola Curra no me extraña q no te pusieras esa gabardina si era como cuentas.Las fotos de hoy qué bonitas son, la de iglesia no me queda claro si es foto o pintura Te deseo q pases muy buen finde, aqui hace un calorazo que te deshidrata.Besos.

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    1. Nines. En la entrada son todo fotos, pero es que Julián tiene un nuevo programa de edición del estilo del Instagram que permite hacer acabados diferentes y a la catedral se lo aplicó en una de las versiones que la hace parecer una estampa.
      La gabardina aquella era para dejarla en el armario, pero bueno ya pasó y ahora nos sirve para hacer unas risas.
      Un abrazo fuerte

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  11. ¡Que bueno! La verdad que es una buena historia, a mi también me ha pasado alguna vez, aunque sigue sin gustarme algunas cosas.
    Un look muy bonito! Muchos besos!
    www.roperodenataly.blogspot.com

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    1. Natalia, son las típicas cosas que en distintas versiones, pero nos pasan a todos. Algo que no te encaja, pero tienes que soportar y que perdura en el recuerdo mucho más que las cosas que te encantaron.
      Me alegro que te guste el conjunto. Hicimos las fotos en una tarde con poca luz y por eso no tienen la luminosidad de los colores claros, pero a veces las circunstancias mandan.
      Besos

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  12. Que diferente era el concepto que teniamos entonces de la ropa ¿verdad?. Como dices, tenía que durar varias temporadas y más cuando ya habiamos alcanzado un desarrollo físico que no hacía prever cambios drásticos. En mi caso, no recuerdo ninguna prenda a la que tuviera "manía" como tú a tu gabardina, pero me ha encantado recordar con tu relato aquellos tiempos en que la ropa era solo una necesidad y no lo que es ahora.
    Te encuentro muy guapa con estos tonos suaves del look de hoy y la gabardina es una monada. Julian se luce con las fotos cada día mas y le imagino preocupado por los progresos de alumna tan aventajada como tu, jajaja.
    Mil besos preciosa mía.
    Inma

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    1. Inma, contesto a toro pasado, es lo que tiene de malo desconectar, que obliga a dejar cosas en el tintero.
      De vez en cuando me gusta hacer el ejercicio de recordar la época en que vestir era una necesidad y la ropa casi un lujo. La forma en qué cuidábamos las prendas- que alguna mantenemos- la ilusión por cada nueva adquisición, las mil vueltas hasta decidir el modelo.
      Me estás dando una idea para mi próxima colaboración en el blog de " Tu look habla" que empecé hoy.
      Era otra forma de vivir y de apreciar lo que teníamos.
      Julián está encantado con su nuevo editor y en las fotos se nota. Si te das cuenta en la mayoría los colores no son los propios de la foto, sino los que fueron quedando. A mí me encantan los tonos claros, pero a él no le dan más y menos en fotografía, así que se divierte haciendo experimentos.
      Es una forma de pasarlo bien los dos y que el blog no esté solo a mi servicio que sería una pena.
      Mil besos encanto.

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  13. Cuando era pequeña-pequeña, una modista venía a casa y nos hacía a mi hermana y a mí los vestidos de primavera / verano. Qué gozada, salían bien de precios y además eran novedosos. En aquellos tiempos no había tanta oferta como ahora.

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    1. Isa, en mi casa también había una costurera, se llamaba Maruja y venía un día en semana. Y recuerdo en casa de mi tía Salud en Sevilla también había otra que se llamaba Mari encargada de hacer los Trajes de " tirantas" de mi prima. Era simpatiqusíma y hacía verdaderas monadas.
      Besos

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  14. Me ha encantado la historia, tod@s hemos tenido alguna parecida,,cosas que antes nos parecian horrorosas hoy en día nos encantan,, creo que va un poco con la madurez, supongo,,
    Bss,,Pilar

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    1. Pilar, totalmente de acuerdo.
      Me has hecho recordar una falda de príncipe de gales con corselete que mi madre me compró por esa misma época y que ahora me parece ideal y en ese momento no me gustaba nada de nada.
      En moda también se madura y el gusto también se educa, aunque algunos maestros, mejor no tenerlos cerca, ¿No crees?
      Besos

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  15. Me estoy imaginando tu cara cuando viste la gabardina, eso por tener una imaginación desbordamte y montarte la fiesta antes de llegar los invitados, a mi me suele pasar, jaja. Pero llegaron nuevos tiempos y las para las gabardinaa tambien. Me encanta la combinación sport lady que has montado. Besoteee!!! querida Curra.

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    1. Fita, esas cosas nos pasan a las que tenemos mucha imaginación, es verdad, pero en este caso los antecedentes tenían mucho que ver y las de mis padres habían resultado bien.
      En fin que al final quedan como anécdotas y es bueno recordarlas.
      Ye te vi hoy con la tuya y me encanta.
      En cuanto acabe de contestar comentarios me paso con calma por tu blog.
      Besos

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  16. The world has really completely changed ! In the past the rule was to buy less but high quality clothes...the bad side was that not all people could buy that kind of clothes!
    Nowadays we somethimes buy items that don't really need, and that only last one season...fashion has become more "democratic"!

    The trench is a very key piece, and you look elegant wearing yours. I love the soft colours you have matched to it, and , of course, your Furla bag!

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    1. Dan sometimes surprising to me all the changes that I've experienced.
      My mother always said it was better to buy little and much good and bad.
      But I do not pay much attention.
      My trench has years, but still a classic. I like the white color.
      Furla bag is still perfect despite the passing years. It has a beautiful color.
      kisses

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  17. Jajajajaja Curra, veo que la gabardina te causo un verdadero trauma, menos mal que ya está superado y ha pasado de gabardina a trench. Te esta estupendo igual que el collar que nos muestras con detalle en la última foto. Gracias por tu comentario el dia del mother's day look, efectivamente estoy mucho mejor, he empezado a hacer pilates y me va fenomenal. Muchos besos.

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    1. Rosa, es que lo del Pilates para la espalda y más para la hernia de disco es fabuloso.Fortalece los músculos y los huesos no tienen que sostenerlos.
      Me alegro de que te vaya tan bien. ya verás como la figura también lo agradece.
      El conjunto es muy mono y la sudadera azul claro queda ideal. A ver si la saco otro día que aquí tan pronto tenemos frío como calor.
      Mil besos

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  18. Hola Curra! Ando a mil por hora y me es muy difícil estar con el blog como quisiera... pero todo no se puede! Me encantan las gabardinas, como dices (y si te gusta) son eternas. Muy divertida la historia, a veces hay momentos que se nos quedan grabados y es difícil cambiar. Un beso!

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    1. Ana, no me cuentes nada que nos pasa a todas y por más que queramos estirar el tiempo no hay forma.
      Me encanta ver lo integrada que estás en Cataluña y como le sacas partido a todas las cosas buenas que encuentras.
      Un abrazo fuerte y a disfrutar que es sano.

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  19. Mi primera gabardina me la regaló una tía hace unos 7 años. Cuando la ví, no me entusiasmó. Era de Zara, por aquella fecha me pareció que 120 € era excesivo para "eso" que no me iba a poner, prefería 6 prendas de trafaluc. Pero a mi tía le hacía taaaanta ilusión!que dije "sí, me gusta" y nos pusimos en la cola de la caja.
    Todavía hoy la conservo y he de decir que salió barata pues es, con diferencia, la prenda que más me he puesto en mi vida.
    He tenido más gabardinas. Pero esa camel, con botones chocolate y forro rosa chicle es y seguirá siendo mi favorita.

    Bessis!!DE RAZA.

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    1. Lalo, es que aún hoy en día 120 € para Zara siguen siendo muchos euros, aunque hay que reconocer que ese tipo de prendas son las que más suelen durar al ser más bien clásicas y el precio es por algo. Si sigues contenta con ella es una inversión genial y a veces las personas mayores nos ganan por goleada que la experiencia es un grado.
      Mil besos

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  20. Niezwykła opowieść. Mam wiele ubrań i wspomnień. Kiedyś też o tym napiszę. Przepięknie jak zwykle wyglądasz. Cudowne zdjęcie katedry.Buziaki!

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