jueves, 30 de mayo de 2013

Otra vez más, al mal tiempo buena cara



Sentada frente al ordenador, trato de exprimirme las meninges para encontrar un tema de qué hablar que no sea el tiempo invernal que nos ha tocado esta primavera.





Me resulta complicado. 
Los días grises y lluviosos que se suceden en esta Asturias nuestra, tan verde y tan guapa, parecen haberse enseñoreado del ambiente.

Y nadie se sustrae al comentario horrorizado:
¿Viste qué tiempo?





Yo me he trazado un plan para no dejarme caer en el desánimo. Me fuerzo a hacer ejercicio y procuro caminar al aire libre.





Como todo no puede ser malo, me he encontrado con que el cielo nos regala estos días unos contrastes preciosos.





Un arco iris perfectamente dibujado.

Haces de luz que se cuelan entre las nubes y pintan en el suelo un círculo. 

Gotas de lluvia, iluminadas por el sol,  que se vuelven diamantes perfectos, como en el cuento de O. Wilde





Ventanas que se colorean al caer la noche. Tratando de atesorar los últimos rayos de luz.

 Nubes que adoptan formas caprichosas.

El mar que cada tarde nos regala un matiz nuevo de azul, de verde, de gris...




Y la naturaleza no se quiere quedar atrás.




Los rosales silvestres están cuajados.

A pesar del mal tiempo los jazmines, los sanjuaninos y los cinamomos exhalan los mejores aromas del año.







Los árboles tienen sus hojas de un verde tan tierno que apetece acariciarlas y los pájaros inasequibles al desaliento inundan el aire con sus trinos y sus gorjeos.




Hace frío, es verdad, pero, una vez más, ponemos al mal tiempo buena cara y amortizamos las gabardinas que para eso están en el armario.  






















A pesar de mi poca afición a hacer publicidad gratis, acabé por claudicar y pongo los créditos de la ropa que llevo. 
El pantalón, el jersey los zapatos son de este año, el bolso y el pañuelo del verano pasado y la gabardina tiene varios años.  


Gabardina: Zara  Similar aquí
Pantalón: Massimo Dutti. Similar  aquí
Jersey: Primark.
Zapatos: Primark. Similares  aquí
Pañuelo seda: Uterqüe. 
Bolso: H&M 
Gafas: Vintage. Similares aquí


miércoles, 29 de mayo de 2013

Fashion nigth




Hay temporadas que sin saber por qué, ni por qué no, las cosas se te tuercen y de pronto tienes un verdadero quebradero de cabeza.





Una factura que no está correcta y hay que reclamar.
Un trámite que se te olvidó hacer y que acarrea cincuenta complicaciones,  un miembro de la familia que se pone “ pachucho” y hay que atender.




Y vas haciendo las cosas, solucionando las papeletas, pero al final del día acabas agotada y sin fuerzas.
 Bueno, pues algo de eso me pasó hace dos semanas.
Y cuando el miércoles llegó la “Fashion nigth”  a Oviedo lo último que tenía era gana de ir de tiendas.




Volvía para casa después de recoger unos documentos en casa de mi hermano, cuando al pasar por delante de la calle Matemático Pedralles, vi el ambientillo que tenían la Joyería de Pedro Álvarez y la tienda de al lado que se llama Meli Mélo.




Una cubitera con botellas de cava en tono rosa, alfombras en la entrada y todas las luces encendidas.  
Tuve esa sensación de reunión agradable sólo con echar un vistazo, así que cuando Alejandra me hizo señas para que pasase, decidí que no me lo iba a perder.





No cambié más que los zapatos. Cogí mi cámara de fotos y me planté en la fiesta. Fue una gran idea.

Sentirme rodeada de personas encantadoras, de ropa bonita, de joyas y de risas, hizo que mi cansancio se quedara en un segundo plano. Y disfruté vaya si disfruté.


























Bolsos de colores alegres, foulares, complementos… la tienda de Mely es de esas que te alegran la vista.


















Sus camisetas de temporada en colores lisos y pintadas a mano por Alejandra Álvarez con diminutas aplicaciones hechas a mano por Gloria, la propietaria, apetecen todas.





Libélulas, flores y mariposas para la colección de primavera.
Caballitos y estrellas de mar para la de verano, con la posibilidad de la chaqueta a juego o el capazo y la toalla.






Los escaparates vestidos para la ocasión y las clientas encantadas admirando lo que veían.





Y de la joyería, casi mejor no hablo. Dejo que las imágenes lo hagan por sí solas, porque cada vez que entro me quedo enamorada de una pieza distinta y como tanto Pedro, como Alejandra no paran de diseñar, siempre hay algo nuevo y ponible que mirar.




















































































Tanto el padre como la hija son verdaderos artistas enamorados de lo que hacen y siempre abiertos a la innovación.






El cava  delicioso, los pinchos riquísimos, la compañía estupenda y hasta el perro de Alejandra se unió a la celebración, así que lo pasamos en grande. 







martes, 28 de mayo de 2013

Y yo, pensando en alpargatas


Desde que el todopoderoso Kaiser de la moda. Monsieur Lagerfeld, decidió lanzar para este verano sus alpargatas de piel, su imagen me persigue con una insistencia machacona.

































Mira que tenemos un tiempo infame, que llueve un día sí y otro también.
Que hace casi tanto frío como en pleno invierno…

Y yo, pensando en alpargatas.












































Puede que sea que se las vi – en versión más asequible – a dos de las blogueras que sigo que son Cocoolook y Con buena facha que me parecen dos mujeres estilosas y modernas.

Que también vi las originales, a otras chicas, como estas de Vega Rollo-Villanova , que me parecen ideales en una foto todavía más ideal.





Puede que sea que cuando todos los zapatos que tengo me han hecho daño y mis pies son una sucesión de tiritas, es el único calzado que soporto.



















 El caso es que las miro y las remiro, sobre todo el modelo blanco y negro que me parece precioso, consciente de que nunca me compraré las originales.























Como estos días estoy yo muy hacendosa, pensé que  si me hacía con unas de esas básicas y baratas de toda la vida y les añadía una banda igual me quedaban monas.






Así que ni corta, ni perezosa me fui a una zapatillería, me cogí unas azul marino y con una cinta que tenía por casa y unos abalorios que me compré me puse manos a la obra.






Tras tres largas horas cosiendo  y descosiendo. Probando y descartando. Renegando contra los fabricantes de agujas que cada día las hacen con un ojo más pequeño, ahora que yo no veo nada de cerca. Logré darme por medio satisfecha con una  de mis alpargatas.




Evidentemente no tiene nada que ver con las de Chanel, pero es la mía y eso le da valor añadido.

Mucho me temo que la otra pobre,  necesitará esperar a que tenga un día más inspirado.





¿Vosotros sois partidarios de las yute – parece que este año se llaman así- en versión plana?




lunes, 27 de mayo de 2013

Noche estrellada



Me gustan las noches estrelladas.





Me gusta ver el cielo vestido de un azul oscuro tan intenso que casi parece negro.





Contemplar los diminutos dibujos de las estrellas plateadas





Me gusta el tiempo que paso observando los destellos desiguales de su luz lejana.




El día ya ha acabado.





Los sonidos y movimientos que lo poblaban se han quedado quietos, descansando en un sueño silencioso y cómplice.






Sentada en la escalera del porche me siento parte de esa quietud.




Sopla una suave brisa y los olores de la primavera se concentran en esta hora nocturna.





La luna, luce brillante y primorosa, recuerda los versos de Federico:


























“La luna vino a la fragua con su polisón de nardos…”




Y cómo él, o quizá con él, yo también digo aquello de que:





  “ El aire la vela, vela

                                    El aire la está velando…”