sábado, 30 de marzo de 2013

Sábados con truqui II




Nueva entrada de sábados con truqui, que tal como dije en la anterior va a ser corta, práctica y sencilla.





Estamos en plena temporada de fresas.

Rojas, jugosas, tiernas, llenas de sabor y con mil posibilidades para hacer postres.





Desde las archiconocidas y deliciosas fresas con nata, a todo tipo de batidos,  tartas, mermeladas y jaleas, por no mencionar  los helados.

Estoy segura de que todos conocemos multitud de variantes de preparaciones para esta fruta tan llena de vitaminas.







Pues bien, además del poder antioxidante y los innumerables beneficios  de los frutos rojos en general, parece ser que las fresas son la fruta primaveral por excelencia y una dieta de un día entero comiendo exclusivamente fresas desintoxica el organismo y  lo prepara para el cambio de estación. Que ya se sabe que la primavera la sangre altera, y no es sólo un dicho
No se debe tomar más allá de kilo y medio de fruta al día y lo mejor es repartirlo en tres tomas de 300 a 500 gramos cada una.
Es un diurético excelente, con lo que va muy bien cuando tenemos retención de líquidos y está cargada de vitamina C.
Y además ayuda a controlar el peso, así que a quien le guste puede aprovechar. 







Otra aplicación  consiste en aplastar una fresa  madura contra la piel de la cara y el cuello dejando que su jugo se seque sobre ellos.
Cuando hayan pasado cinco minutos se aclara con agua tibia y si nos apetece podemos pasar una esponja vegetal de esas que venden en todas las droguerías y grandes almacenes para desmaquillarse en forma de discos, bien humedecida. 
 Es  una mascarilla excepcional apta para todo tipo de pieles y que deja un cutis precioso.






Eso sí, según te la acabas de echar pareces descendiente directa del gran Jefe Águila Roja.  Y conviene tener mucho cuidado con el jugo porque la mancha es difícil de quitar si no la lavas de inmediato de la ropa.


miércoles, 27 de marzo de 2013

En la cárcel




Suena un poco raro el título ¿verdad?







Pero la semana pasada hubo unas jornadas de puertas abiertas en el Archivo Histórico Provincial que tiene su sede en la antigua cárcel de Oviedo y allá nos fuimos a conocerla por dentro.







El edificio en su origen estaba situado casi a las afueras de Oviedo, pero con el crecimiento de la ciudad quedó metido dentro de ella y yo creo que todos los ovetenses nos alegramos de que lo restauraran.






Al parecer, antes, como ahora, las cárceles tenían casi todas aspectos parecidos y solían edificarlas en forma de estrella con alas separadas para poder diferenciar a los distintos tipos de presos.





Nos enteramos de detalles curiosos como que fue el primer edificio en usar hormigón armado, lo que en el S.XIX constituía un avance importante y que ningún preso logró escaparse de su interior, aunque varios lo hicieron desde la entrada cuando eran conducidos.







Nos contaron que en un primer momento muchos de los presos estaban en mejores condiciones allí dentro – condiciones ambientales, claro está – que en su propio entorno porque tenía luz eléctrica por ejemplo y que las bombillas se las suministraban desde Madrid.






También nos explicaron que al principio las celdas eran individuales en su mayoría y que los internos tenían bastante espacio, aunque hubo épocas como durante la Revolución del 34 y la guerra civil se llenó de tal manera que estaban hacinados y cada uno tenía un petate para poder dormir.









Habían recreado o posiblemente mantenido el aspecto de algunas con sus poster de equipos de fútbol y fotos familiares. Detalles simpáticos como el papel higiénico de El Elefante – las que tenemos años aun lo recordamos – y una sensación de interior de cuartel casi más que de cárcel.






En el centro del edificio, debajo de la cúpula está un templete donde se celebraba misa todos los domingos y se organizaban los acontecimientos y las visitas.







Subimos a las Galerías de las plantas de arriba, abiertas sobre la linterna central y con sensación de amplitud y en esa zona ya empiezan a aparecer los nuevos materiales y se hace la transición al Archivo





Ya en las Salas de consulta nos enseñaron varios manuscritos y documentos.
Me llamaron la atención un par de procedimientos por homicidio de principios del S. XX

Es curioso, salvando el tipo de papel y el hecho de estar escritos a máquina o en alguna hoja a mano, son muy parecidos a los actuales. 

Y es que la Ley de Enjuiciamiento Criminal es de 1882 y sigue en parte con una redacción similar a la original. Y lo que son las pasiones y los arrebatos siguen igual desde que el mundo es mundo.







Como se ve para la visita me puse un sombrero de ala ancha que me compré en rebajas y que me da un cierto aspecto de gánster, me pareció que podía resultar divertido para las fotos.  




lunes, 25 de marzo de 2013

Vocación







Aunque lo parezca viendo esta barbaridad de fotos, no me he vuelto loca, ni siquiera estoy haciendo una recopilación de imágenes mías publicadas en el blog.

Todas estas fotos - creo que incluso alguna más, pero no me acuerdo bien - tienen que ver con el origen de mi vocación de bloguera.

Me suena que a alguien le había prometido explicar el origen y la razón de por qué me metí a hacer un blog.

Cuando hace dos años más o menos en la web de Zara empezaron a anunciar que iban a crear una sección especial que se llamaría People y que premiarían a las fotos elegidas en que aparecieran dos prendas de la nueva temporada puestas en personas de la calle, me dije: esta es la mía.

A pesar de que nunca pongo las marcas de la ropa que llevo, es un secreto a voces que me visto en Zara el 90 % de las ocasiones, y todos los que os pasáis por "El capricho..." sabéis también que a Julián le gusta mucho la fotografía y que se le da muy bien.

Con lo cual tenía en mi mano dos de los requisitos necesarios para poder participar. 

En abril de 2011, una mañana soleada en que todavía hacía frío me puse mis pantalones rojos, recién comprados, la camisa blanca nueva y el bolso regalo de Reyes de ese año que eran todos de temporada y salí con Julián cámara en ristre.

No acabábamos de encontrar el sitio, ni la luz buena y cuando ya un poco cansados de tanta foto con pinta mediana, pasamos por el parque de San Francisco, me senté delante de la fuente y sacamos esta foto 








La eligieron, la publicaron y nos dieron los 300 € del premio.

Yo creo que nunca me había resultado tan sencillo ganar dinero, ni tan placentero, así que a partir de ahí cada vez que tenía dos prendas nuevas de Zara, allá nos íbamos con toda la ilusión a probar fortuna.

La cosa no funcionaba y me dediqué a estudiar a conciencia lo que podría apetecerles. Era una forma estupenda de financiar el vestuario y había que aprovecharla.
Así que empezamos a mandar fotos de detalles...
Nada de nada.

Vamos con otra cosa. Esta vez mandaremos la foto sin cabeza, lo más fácil es que quieran gente joven y está claro que no es el caso.
Tampoco funcionó.

Hicimos fotos originales como la del bolso cayendo del cielo, o la del columpio.

Pues iba a ser que no otra vez...

Entre uno y otro nos habíamos hecho con una colección más que curiosa de fotos y me daba pena que nadie más que nosotros las viéramos. 


Por eso, cuando Marta de "Elegante a la par que discreta" me propuso colaborar con ella en su blog accedí, me pareció una buena fórmula.
Marta me enseñó la mayor parte de las cosas que sé del mundo de los blogs.
Ella estaba entonces en Galicia y se movía entre todas las Bloggers de allí que son muy activas y muy buenas y a su lado aprendí todas esas cosas que se cuecen tras el telón.

Siempre le estaré agradecida, pero llegó un momento en que tenía gana de hacer algo que fuera de mi propio estilo. 

Esto que yo llamo siempre un "totum revolutum" en que no hablo solo de moda, sino de todo lo que se me pasa por la cabeza.



Julián me animó mucho y, a pesar de que muchas veces, la mayoría, tenemos muy complicado el reunirnos, hacer fotos, elegirlas y crear entradas nuevas, vamos trampeando como podemos.

Seguiremos mandando fotos para la próxima edición, pero esta vez insistiremos más en los bodegones a ver si la suerte nos vuelve a sonreír. 

A mí las fotos me parecen bonitas y en estos casos es como la lotería hay que jugar para que te toque.