martes, 14 de mayo de 2013

Ádama



Alto, delgado, con el pelo cortísimo y ensortijado y una hilera de dientes que asoma al menor gesto amable, Ádama es uno de mis amigos negritos.

Lo conocí en el bar donde tomaba el aperitivo con mi padre.
Cada mañana, a la misma hora, aparecía con su carga de bolsos al hombro, acercándose de mesa en mesa para ofrecer su mercancía.






Las clientas del bar, que disfrutaban su rato de ocio, como mucho, miraban por encima el cargamento multicolor y negaban con la cabeza.

Aquel sábado hacía mucho calor, era primavera y los habitantes de Oviedo, necesitados de sol, se habían marchado a la playa.


Sentados en nuestros taburetes, mi padre y yo charlábamos con la camarera, cuando, a la hora acostumbrada lo vimos entrar.







Traía mala cara, el gesto cansado y la sonrisa desdibujada. Nos enseñó sus bolsos y nos preguntó si le comprábamos uno en su castellano macarrónico.

 Yo le dije que no, pero me puse a mirar su mercancía.





Me apetecía volver a ver aquel gesto entre amable y simpático en su rostro, así que lo invitamos a sentarse y tomar una Coca-Cola.

Nos miró con cara incrédula, pero la sed y el cansancio pudieron más que su vergüenza y aceptó el refresco.





No quiso tomar la tapa de jamón que le ofrecían porque es musulmán, pero cuando tuvo delante las patatas con huevo revuelto las comió en un abrir y cerrar de ojos.







A partir de ahí, empezamos a charlar, le compré algún que otro bolso, entre las carcajadas y tomaduras de pelo de mi padre que siempre le dice que voy a tener que salir de casa para poder meter tanta cosa como compro.

Me enteré que llevaba siete años en España, que es senegalés y que tiene un hijo al que prácticamente no conocía, porque cuando él se fue acababa de nacer.
También me explicó que su ilusión sería poder traerlos a él y a su madre para poder vivir juntos.


   


Hace poco me dijo, emocionado, que por fin tenía papeles.
Y  supe que, en cuanto consiguió trabajar cuatro días, se compró un pasaje para ir a su país de visita. A conocer aquel niño que exhibía orgulloso desde la pantalla de su móvil.

Cuando volvió, traía cara de felicidad y de esperanza.


Los tiempos están mal, las ventas cada día son menos, pero él sigue manteniendo esa sonrisa, posiblemente porque sueña con una vida mejor.

39 comentarios:

  1. Ojalá todo el mundo fuera capaz de ver el ser humano y la historia que se esconde detrás de cada inmigrante... No soporto la gente que los trata con desprecio, que ni siquiera les contesta, ni saluda, ni sonríe... ¿tanto cuesta un poco de amabilidad? Tu actitud vuelve a hablar por ti Curra.
    ¡¡¡Chapeau!!!

    Besos gordotes para esa asturiana tan resalada...

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  2. Susana, por Dios, que me sacas los colores.
    Se trataba tan solo de mirar de cerca una de esas historias que transcurren a nuestro lado casi sin enterarnos.
    Mil besos

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  3. Le conozco, sonriente y educado, ofrece los bolsos discretamente y me apena mucho esta gente. Detrás de cada uno hay una historia casi siempre triste. Espero que la situación mejore y con ello su vida. Un beso Curra.
    http://www.solaanteelespejo.blogspot.com.es/

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    1. María, cada vez que me enseña la foto de su niño me da una pena tremenda. Hoy me explicó que se pasa a las gafas en vez de los bolsos porque no tiene dinero para comprarlos. Tengo otro amigo en el mercado del Fontán que tuvo que dejar de vender ropa porque tampoco podía adquirir mercancía nueva.
      Ojalá las cosas cambien y todos podamos conseguir una vida mejor.
      Besos

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  4. Me he sentido tan identificada con este post Curra...En Mieres nosotros también tenemos un amigo senegalés. También vende bolsos, Cds de mússica e incluso a veces trae ropa. Vive en Oviedo pero vende en Mieres. Se llama Dam y es tan educado, tan amable y tan simpático...En más de una ocasión le invitamos a un refresco e incluso un par de veces le pagamos el plato combinado que siempre come en un bar cerca de nuestra casa. Nos contó de su vida, de su cultura, de su familia... Tiene dos madres a las que adora, porque al ser musulmán su padre tiene dos esposas y para el las dos son sus madres sin hacer diferencia entre la que es biológica y la que no. Es super seguidor del Real Madrid y como Jesús es del Barca a menudo se gastan bromas y le tenemos muchísimo cariño. Ojalá todos viéramos en Adama y en Dam personas, con una historia, unos sentimientos...Tantas veces hay que escuchar estupideces de quienes se creen superiores por un color de piel...Me ha encantado este post. Y me ha encantado ver esta parte de ti. A veces no se trata de ser más buena o más amable con los demás...Se trata de ser humana. Un besín!

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    1. Nira, es verdad. Todavía no vi un negrito que faltara al respeto o que se metiera en más problemas que el de vender falsificaciones.
      Por lo que cuentas Dam ya domina el castellano, pero Adama, apenas encuentra con quien practicar y a pesar de que va a clases, apenas avanza. Sabe lo imprescindible para vender y pare usted de contar.
      Siempre que lo veo lo invito a tomar algo y sé que en San Remo le dan de comer más de una vez. Pero no es nada abusón y a veces hasta me hace regalos. Cuando se fue a Senegal quería llevarse una foto mía para enseñarla a su familia. Me enterneció el detalle.
      Ojalá podamos mejorar la situación y ellos con nosotros. Mientras a seguir tratándolos como lo que son: seres humamos.
      Besos

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  5. Que historia más bonita Curra, creo que hace falta que se nos recuerden estas historias uno para saber los afortunados que somos y dos para saber que un gesto amable no cuesta nada y puedes hacer feliz a una persona.

    Bss

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    1. mary-rec. Es que tenemos tantas cosas en la cabeza que a veces pasamos al lado de personas y cosas sin enterarnos siquiera. La verdad es que la situación está complicada y tenemos mil problemas, pero cuando vemos los de otros como Ádama, tienes razón, nos damos cuenta de lo afortunados que somos.
      Y eso que a veces tenemos en nuestra mano la llave de la felicidad para alguien.
      Besos

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  6. Preciosa historia humana, cada dia me sorprendes más. Tu blog es atípico, por eso me encantaís...él y tu.

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    1. Mil gracias José María. Es verdad que mi blog es atípico, pero la experiencia y los años tienen que notarse en algo.
      Las Historia de Ádama, como la de tantos otros, está ahí para enseñarnos que todavía tenemos en la mano una varita mágica para repartir felicidad.
      Besos y mil gracias por ese cariño que me regalas cada día

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  7. Tiene que ser muy duro dejar atrás pais y familia en busca de mejores oportunidades y que estas, al final, se traduzcan en pobreza y soledad...
    Una conmovedora historia...
    Un beso, Carmen!

    http://cocoolook.blogspot.com.es/

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    1. A mí me da tanta pena, que mi padre se mata de risa porque cada vez que lo veo entrar acabo comprándole algo. Afortunadamente no soy la única que lo conozco y hay más gente que procura que por lo menos no pase hambre.
      Fue especialmente duro para él, no poder salir del país porque no tenía papeles. Saber que su hijo se estaba criando sin conocerlo le cuesta un mundo y una vez que consiguió el permiso de residencia con la crisis no logra trabajar en nada.
      La verdad es que hay cosas que te dejan el corazón encogido.
      Besos

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  8. Llevo siguiendo tu blog un tiempo.He de decir que acompañas muy bien las fotografias que Julian ,con tanto empeño y maestria ,realiza.Me gusta ese toque de sensibilidad con que adornas tus looks.Quizas lo mejor de todo.
    Enhorabuena por saber ver "mas allá del espejo".
    Un saludo

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    1. Mil gracias. Saber que hay personas que se pasan un rato agradable mirando el blog, me llena de satisfacción.
      "El capricho..." nació con esa idea. Acompañar, ayudarnos a sentir la vida que tenemos alrededor.
      La moda sirve como telón de fondo y me encanta, pero ni lo es todo en la vida, ni nos proporciona más satisfacciones que alegrarnos la vista.
      Tal como dices " Más allá del espejo" hay muchas cosas y es importante cuidar de ellas.
      Mil besos y encantada de conocerte

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  9. To trudne szukać w świecie lepszego życia, życzę mu aby mu się marzenia spełniły...pozdrawiam...

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    1. Dziękuję bardzo.
      Mam nadzieję, że między wszystkimi zarządzać budować lepszy świat, w którym nikt nie został pominięty.
      Buziaki

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  10. Hola Curra,
    Que gente tan amable son en general los senegaleses y los marroquíes y los peruanos, etc etc... Casi todos los vendedores que te encuentras en bares, playas, etc son unas historias muy difíciles, es tremendo tener que dejar tu famila tu tierra y todo para ir a otro país a mal vivir. Yo no se qué podemos hacer. Pero es muy duro verles con sus petates y que llega la policía, echan a correr, la solución? Yo no lo sé, porque los comercios se quejan de que les hacen la competencia. Durisimo. Me ha encantado tu post.
    Un beso.
    Rosana.
    http://cincuenta-y.blogspot.com.es/

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    1. Rosana, las historias que llevan detrás todos estos pobres vendedores ambulantes son tremendas y lo que más me sorprende es que con independencia de agradecer la ayuda en forma de compra, lo que más aprecian es que los mires, que te dés cuenta de que existen, de que son personas y los trates como tales. Y eso está al alcance de todos.
      Ojalá las cosas mejoren y entre todos hagamos un mundo más justo, poniendo un poco de buena voluntad ya damos el primer paso.
      Me alegro que te gustara la entrada.
      Besos

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  11. Que hermoso ejemplo el que has captado! ojala que muchos de nosotros lo ponga en práctica!!!
    http://entrezapatosyvestidos.blogspot.com.ar/

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    1. En eso estamos Esmeralda, en encontrar pequeños gestos que nos ayuden a hacer un mundo un poco mejor.
      Besos

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  12. Hay por favor!! que triste pero a la vez esperanza y eso es bellisimo!! uff dificil es todo, besitos!

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    1. Carmen. La vida no siempre es fácil y tú más que nadie lo sabes.
      Hay quien lucha por conseguir mejoras para sí y los suyos y esos conseguirán llegar a la meta, aunque sea por caminos tortuosos y con mil obstáculos. Pero el mundo es de los luchadores y ellos son los que alcanzan las metas
      Un abrazo

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  13. Hola tienes un merecido premio en nuestro blog...
    http://entrezapatosyvestidos.blogspot.com.ar/

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    1. Pues mil gracias
      Me paso a verlo
      Un abrazo

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  14. Curra, me ha emocionado, en serio. Tengo los ojos llenos de lágrimas. Este tipo de realidades me superan. Gracias por enseñarnos esto y por contarnos parte de su historia. Un abrazo

    http://modavestidor.blogspot.com.es/

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    1. Manuel, la realidad es la que es y no todo es glamour y facilidades alrededor de la moda. Para muchos el que podamos disfrutar de cosas que nos gustan a precios baratos supone una oportunidad que tienen que pagar muy cara.
      De todas formas la vida es lo que es y siempre podemos poner nuestro granito de arena para mejorarla.
      Me alegro que te haya gustado la entrada.
      Besos

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  15. Curra qué bonita historia.Me he emocionado..no nos damos cuenta de lo que hay detrás de esas personas que nos ofrecen cosas en mercadillos y calle.
    El gesto de tu padre y tuyo no lo tiene cualquiera..
    Ainss que sigo emocionada
    Enhorabuena por transmitirnos las historias que vives llenas de humanidad.
    Por cierto preciosos los bolsos
    Un beso
    Gema
    http://brujuladeestilo.blogspot.com

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    1. Gema, la verdad es que hay muchas historias que ocurren a nuestro alrededor.
      La de Ádama no es más que una más. A mí me impresionó porque necesitaba que lo miráramos, que le hiciéramos caso. A nosotros nos ayudó el hecho de que al estar mi padre fastidiado ese sábado no pudimos movernos y éramos los únicos usuarios del bar. Es más fácil cuando tienes tiempo y espacio que no cuando estás con más gente y una conversación que te exige atención.
      De todas formas en el mundo y a nuestro alrededor hay mucha gente buena y que procura tener pequeños gestos cariñosos.
      A veces tiene bolsos francamente bonitos y en ese caso de paso que ayudo me llevo premio porque la compra me encanta.
      Besos

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  16. Casi me ha hecho llorar la historia. Detrás de cada persona que nos encontramos por la calle vendiendo o pidiendo hay una historia así o peor. Ahora para nosotros no son tiempos fáciles, para ellos nunca lo fueron. A veces más que comprarles, que sí, es más importante tratarlos como personas que son, mirarlos a los ojos y sonreir para sentirse dignos e iguales a nosotros, que lo son. Os cuento una anécdota que me pasó hace unas semanas.
    Estaba yo haciendo un curso y salimos a comer rapidito para volver y poder terminar un poco antes. Yo metí el dinero en un bolsillo y no cogí ni bolso ni nada. Mientras comía mi hamburguesa, llegó un chico negro vendiendo pulseras y nos ofreció su mercancía. Yo le contesté mirándolo que no llevábamos dinero, que habíamos salido a comer rápido, pero que se lo agradecía. Entonces cogió una de las pulseras que llevaba y me la puso, me dijo que me la regalaba por mi amabilidad, q uise pagársela volviendo al aula y cogiendo mi bolso. No consintió, se lo agradecí en el alma y él me manifestó su placer por hacerme el regalo. Aunque a mi me quedó un regusto amargo.
    Besos

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    1. Gracia, tienes toda la razón. Cuando me lo podía permitir le compraba un bolso o una cartera por lo menos cada mes, con eso mataba dos pájaros de un tiro, lo ayudaba y me procuraba un placer. Un día llegó su hermano y traía relojes, yo quería uno rosa y no lo tenía, se lo comenté a Ádama por si él lo podía conseguir y le dejaba un poco de ganancia. Revolvió Roma con Santiago hasta que lo encontró y no hubo forma de que me dejara pagárselo.
      A veces tiene que venir gente de fuera a enseñarnos.
      Un abrazo

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  17. Qué post tan bonito! Me da muchísima pena que haya gente tan luchadora y con tan pocas oportunidades. Creo que todos deberíamos aprender de ellos, por eso me ha encantado que hablaras de ello aquí en tu blog. Espero que Ádama consiga salir adelante y que vuestra amistad dure mucho.
    Un montón de besos
    http://atentamente-carmen.blogspot.com.es/

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    1. Gracias Carmen. Tenías que verlo ayer posando encantado para las fotos. Cuando le enseñe el blog le hará mucha ilusión seguro.
      La vida no siempre es justa, pero en nuestra mano está el hacer pequeños gestos que ayuden
      Besos

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  18. El tuyo es mucho mas que un blog sobre moda, hace muy poco que lo conozo, pero me sorprendes cada dia.
    El post de los pañuelos de seda me pareció precioso y elegante (yo tambien los colecciono y no se porque nunca me he deshecho de ninguno), pero el de hoy tiene mucho de humanidad y un "algo" de poesia que trasciende a todo el blog. Seguiré visitandolo seguro. Gracias.

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    1. Star, hija, muchas gracias, con palabras de ánimo tan estupendas como las tuyas me animo a seguir adelante de todas, todas.
      Tienes toda la razón en que "El capricho..." no es un blog de moda al uso.
      Una de las ventajas de los años es que no limitas tu vida a las diversiones y las cosas amables, tienes una visión más global porque la propia vida te ha ido enseñando.
      Si no somos humanos perdemos el sentido y nos volvemos manejables. Y siempre aparecerá algún desaprensivo dispuesto a aprovecharse.
      Así que seguiremos disfrutando de las cosas que nos gustan aunque no estén de última y seguiremos tratando de encontrar ese algo más que da sentido a cuanto hacemos.
      Mil gracias por volvar a pasarte, ayer estuve en tu blog y me reí con ganas. La entrada me pareció de lo más divertida.
      Besos

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  19. Hoy me has tocado en mi punto mas debil.tengo especial sensibilidad hacia el colectivo de senegaleses que se dedican a vender cd y bolsos por los bares,llevan años compartiendo ciudad con nosotros y apesar de lo dificil que se les presenta la vida son educados,amables y lo que mas me llama la atencion,van siempre impecables.no soporto cuando la gente les hace perder el tiempo regateando dutante mucho tiempo aun sabiendo que no les van a comprar nada.me ha encantado la entrada.besinos.

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    1. Diana, es que no es fácil permanecer insensible ante unas personas tan amables, tan educadas, tal como tú dices siempre impecables y siempre sonrientes.
      A mí me remuerde la conciencia cuando los veo llegar al bar donde estoy disfrutando, ofreciendo una mercancía que nadie quiere y tratando de ganarse la vida de una forma honrada.
      La oportunidad de conocer a Ádama, de saber lo que había detrás de su sonrisa me ayuda a no ignorar a los que llegan, a no verlos como parte del mobiliario.
      Eso sí, no te quiero contar la cantidad de pulseras, relojes, carteras, bolsos y pañuelos que me ha costado ese remordimiento. Me deshice de muy pocos y siempre regalándolos, porque me recuerdan que la vida no es fácil ni cómoda para todos.
      Me alegro que te gustara la entrada y que el tema te toque la fibra sensible.
      Besos

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  20. Thank you very much for this post, Curra.
    Times are difficult but for Adama a lot more difficult than for us.

    Annette
    Lady of Style
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  21. El post de hoy es maravillo, este año tuve la suerte de conocer Senegal y volví encantada, sobre todo por su gente.. no tienen nada y lo tienen todo...
    Besitos.

    www.myalteregobycaminorodriguez.blogspot.com

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  22. ¡Qué casi me haces llorar! Menos mal que le compraste algún que otro bolso. Anda que no tengo yo del mercadillo de Majadahonda, ahora me quedo los que me hace Mariví. La verdad es que los momentos que estamos viviendo dan "pena" y más ver cuanta gente anda por la calle vendiendo bolsos, cleenex, etc. Tuviste un buen gesto y eso te honra, de verdad. Yo valoro mucho estas cosas porque siempre pienso que si me viera en esas circunstancias me gustaría que alguien se acordara de mí "la empatía" que muy poco gente la practica. Me has emocionado. Besooos

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