sábado, 1 de diciembre de 2012

Vuelta a la universidad




Volver a pisar las piedras de la Universidad y recordar mis días de estudiante ha sido todo uno.






A pesar de que ahora sea la sede central de la Universidad y de que sus losas, en lugar de pisadas de alumnos, se convirtieron en testigo mudo de los flashes de los turistas y escenario de algún que otro acto oficial, para mí siempre será mi facultad.







Todavía recuerdo el primer día. Las amigas que íbamos a empezar Derecho, habíamos quedado para bajar juntas. Yo llevaba falda inglesa de tablas con chaqueta de punto a juego y medias de sport en el mismo tono. Lo que hoy es el uniforme de uno de los colegios ovetenses, era en aquél momento el “non plus ultra” de la moda y hacía falta encargar los “kilts” en Casa Montes, una  tienda  de calle Uría mitad decoración, mitad sastrería, que las traía del mismo Escocia.







Nos parecía que yendo juntas la responsabilidad de dejar de ser unas colegialas para convertirnos en universitarias de “pro” iba a ser más llevadera.







Curiosamente, de mi grupo,  prácticamente, todas éramos hermanas mayores con lo que ninguna sabía dónde teníamos que ir ni estaba muy segura de cuál sería nuestro aula. Pero fueron apareciendo más conocidos y alguien nos informó, con lo que  nos sentamos en “la escalonada” con su suelo de madera lavada, sus paredes de  casetones oscuros de nogal y su enorme pupitre para el catedrático que casi más parecía para un tribunal completo.
Éramos muchísimos y los nervios y la novedad creaban un considerable barullo de gente y algarabía. Pero enseguida tomamos posesión de aquella “santa casa” y la hicimos nuestra.






En los sucesivos años, las aulas tuvieron otros nombres: La Clarín, la Magna, la Alfonso II,  la Valdés Salas,...  nos fuimos paseando por todo el edificio.
Unas veces en el patio y otras en el piso de arriba, pero siempre con el denominador común de su aire decimonónico,  de la separación clara entre profesores y alumnos, de las orlas de anteriores promociones.

 El paraninfo con sus bancos de madera tapizados en terciopelo rojo, la biblioteca de la Universidad, majestuosa e imponente con aquellos inmensos sillones de cuero tan incómodos, pero por los que nos peleábamos para poder estudiar en un sitio luminoso y tranquilo.







Tradición junto a savia nueva en plena transición política. A mi curso le tocó la gestación de la democracia y mientras promulgaban y no la constitución, los estudiantes se manifestaban y corrían delante de los “grises” para evitar  que los detuvieran.






En quinto año de carrera, una tarde de jueves, mientras estudiaba en la biblioteca el examen próximo, en medio de un silencio sagrado vi entrar como una tromba a un estudiante de tercero que casi gritó: Tejero acaba de dar un golpe de Estado y han ocupado el Congreso…
Salimos de estampida. No tenía ni idea de quién era Tejero, pero las horas que siguieron hasta la liberación nos las pasamos todos pegados a la radio. Al día siguiente hubo clases, pero era viernes y sólo estábamos los de mi curso. Recuerdo las caras asustadas, la conciencia de estar asistiendo a un momento crucial de la Historia, el miedo y la desorientación.






Entre apuntes, fotocopias, libros y estudios también había tiempo para la diversión y entre clase y clase, o en alguna que nos aburría nos escapábamos a Rialto, a JL, a la Bolera, o a Logos, para tomarnos un café, merendar o mirar de reojo las apetitosas bandejas de pinchos, porque en aquella época el nivel de vida no  era tan alto y la paga no daba para mucho dispendio.







Fueron años de cambios, de descubrimientos y aprendizajes, éramos conscientes de nuestra responsabilidad, sabíamos que de lo que allí hiciéramos iba a depender nuestro futuro.

 Pero, más allá de los de los textos de Castán y de Uría,  de las clases magistrales y de la teoría aprendida. Los recuerdos que me vienen  son los de la camaradería, de las comisiones para elaborar apuntes, de  las risas en el patio alrededor de la estatua del fundador, de los amigos que hice entre estos muros. 






He querido compartirlos, dejarle todo el protagonismo a la historia  y a la facultad, por eso la ropa es la de otra entrada y las imágenes tienen aire retro


39 comentarios:

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    1. Charo, tiene varios años, pero lo siguen haciendo igual todavía, es de Salvador Bachiller y me está dando un resultado estupendo.
      Me alegro que te guste y muchas gracia por comentar

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  2. Hola Curra, que bonitos recuerdos. Por compartir los míos contigo, yo también estudié derecho y de esa facultad me lleve además de conocimientos unas amigas estupendas que encontré el primer día de clase y siguen en mi vida a pesar de los años transcurridos. Mi facultad aunque no es tan bonita como la tuya, ya que es un edificio moderno, tampoco es ya la facultad de derecho. Como pasa el tiempo.

    Gracias por compartir tus recuerdos.

    bss

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    1. Muchas gracias por comentar Mari- Rec, la verdad es que salimos un día con la intención de hacer fotos y cuando pasamos al lado de la Facultas, nos paramos entramos y salieron un montón de fotos.
      Con las primeras hice otra entrada que llamé Galerías en alusión a las que rodean el claustro superior, peor me apetecía hablar de algo más.
      Para mí esas piedras encierran un trozo de vida. Pasé muchos buenos momentos y algunos verdaderamente malos. Aprendí mucho de la vida, tanto o más que conocimientos jurídicos, y eso es lo que de verdad me queda porque es parte de mi propia historia.
      Me parecíó que puesto que todos tenemos lugares especiales, estaría bine compartir en el blog, las razones de por qué, éste lo es para mí.
      Un abrazo

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  3. Me encantan las fotos. Siempre es un placer volver a los lugares que marcarón una época importante de nuestra vida y el pèriodo de universidad se recuerda especialmente con cariño. Estás estupenda con ese conjunto elegante y juvenil que te sienta fenomenal. Un abrazo querida Curra.
    http://solaanteelespejo.blogspot.com.es/

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    1. María, la verdad es que a Julián le quedaron especialmente bien. Me encanta la de la torre con las banderas ondeando al viento y la del claustro visto desde el vano de uno de los arcos.
      Las dos dan la sensación de intemporalidad, de algo que forma parte del pasado, pero también del presente.
      Y luego ya mía, me gusta la que estoy sentada en el banco a los pies de Valdés Salas. Cuantas veces no habré aguantado, feliz, la frialdad de esa piedra que se sabe de memoria las historietas de medio Oviedo.
      Ya veo que vas mejorando y que no bajas el ritmo ni siquiera por la convalecencia. Eres una valiente.
      Un abrazo

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  4. ¡¡Qué bonitas imágenes y cuantos buenos recuerdos¡¡ Yo estaba haciendo COU cuando el golpe de estado de Tejero ¡¡qué recuerdos también¡ y que nostalgia de esa época de estudiante, de risas, de despreocupación.. Bss de sábado disfruta del finde¡¡ (me gusta el aire retro de las fotos)

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    1. Yoli- Lo.
      Si las piedras hablaran, te contarían mil cosas. Muchos más recuerdos que las cuatro anécdotas del texto.
      Si pudieran contar las risas que pasaron cuando nos vieron entrar vestidas aún de colegialas, pero con aquél aire importante.
      Las angustias y los miedos delante del tablón de anuncios, esperando que salieran las papeletas, que se retrasaban siempre y que nos dejaban sin vivir en la incertidumbre de si habíamos conseguido el aprobado.
      Los nervios horrorosos, antes de entrar al examen: Dios mío, no me acuerdo de nada.
      Y a mi lado el número uno recitaba de memoria el artículo 1.156 del Código Civil y me decía: Pero ¿de verdad no te lo sabes?
      Y yo corría a buscar en los apuntes o el libro y me daba cuenta de que no me sabía el número en cuestión, pero sí las formas de extinguirse las obligaciones. Y me tranquilizaba un poco...
      Tienes toda la razón, la época de estudiante, ajena a las preocupaciones, fue muy bonita.
      A mí también me gusta mucho como quedaron las fotos con pinta de ser de otra época.
      Un abrazo y cuidado con el frío.

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  5. Muy bonita la entrada.
    No sabia que habías estudiado Derecho, estoy en el ultimo año de instituto y aun no se en que carrera matricularme. Derecho es de mis favoritas, pero no se, aunque mi suenño sea ser abogada, le tengo mucho miedo a esta carrera... Pero bueno ya no te suelto mas el rollo. ¡¡Tú estupenda y las fotos tambien!!!

    Besos :)

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    1. Ángela, Derecho es una carrera que no tiene por qué darte miedo. Como en todas, hay que estudiar y que esforzarse para salir adelante, pero es abarcable y todavía te deja tiempo para divertirte un poco mientras la estudias.
      Yo te recomendaría, si tienes tiempo y algún juzgado cerca, que algún día que no tengas clase vayas a ver juicios, más que nada porque la idea que de la abogacía tiene la mayor parte de la gente, es la de las películas y en la práctica no es tan interesante como parece en la pantalla. Pero si te gusta, no lo dudes, es muy importante estar encantada con lo que haces porque de lo contrario , termina por aburrirte y cansarte.
      Me alegro que te gustaran las fotos.
      Un abrazo

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  6. Que preciosidad de edificio y de imágenes, Curra :) Supongo que a mí la nostalgia me vendrá dentro de unos años, por el momento me llega con la saturación de los exámenes. Apuff! xd Vuelvo a mis libros, esquemas y códigos. Como siempre maravillosa! Siento no pasarme más a menudo a comentar, pero la verdad es que siempre te observo ;) Patri.

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    1. No tienes idea de lo bonita que es la Universidad de Oviedo, Patri. No en vano es del Siglo XVI y ha resistido , con heridas, pero firme y en pié, los avatares de la vida y hasta los bombardeos de la guerra civil. Impresiona ver los agujeros y boquetes en las columnas y las piedras.
      Al natural es una verdadera maravilla, pero las fotos de hoy le hacen justicia también.
      Supongo que ya estarás con los parciales y los exámenes encima, así que no te preocupes por comentar. Cada una llega hasta donde puede y aunque se agradecen en el alma los comentarios, lo cierto es que con que lo veas me conformo de todas, todas.
      Mucho ánimo y un abrazo

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  7. Elegancko i z klasą:))piękne zdjęcia:))Pozdrawiam

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    1. Dziękuję bardzo. Cieszę się, że podoba Ci się mój blog. pozdrowienia

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  8. Buenos días Curra. Que fotos más preciosas. Dale a Julián la enhorabuena de mi parte.
    Cuando el golpe yo tenía 11 años pero me acuerdo perfectamente de todo.
    Muy bonita la universidad , como no conozco Oviedo, bueno he ido una vez a la comunión de mi sobrino por parte de mi marido pero no vi nada, ¿ es también la facultad de filología inglesa?
    Bs. Buen domingo. Nati vidad

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    1. Juliçán me dice que te dé las gracias de su parte.
      El golpe fue algo muy importante en nuestra historia y en aquel momento todavía nos lo parecía más recién salidas de la peoca franquista.
      Las fotso han quedado muy bien y parecen de época de verdad, aunque las sacamos hace poco.
      La Facutlad de Filología inglesa antes estaba en la Facultad de Filosofía que estaba en la plaza de Feijóo y ahora está en el campus de humanidades en el Milán.
      Las fotos son de la sede de la Universidad, en su momento todas las facultades estaban ahí, creo que las primeras en cambiar fueron la de letras y la de ciencias que estudiaban químicas. En mi época era la Facultad de Derecho y siempre tuvo allí el rectorado. Ahora la facutlad está en el campus de El Cristo.
      Que pases buen domingo tú también, ya alguan vez quetengas tiempo, aníamte aa concoer Asturias. TE gustará
      Besos

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  9. ay hija.... qué recuerdos.... miras hacia atrás y piensas "cuántos años han pasado!!!"... qué tiempos aquellos... ojalá pudiera volver al menos un día... qué grandes momentos, qué grandes amigas, qué grande todo!!! qué morriña me ha entrado Currina....

    http://maritienblog.blogspot.com.es/?m=0

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    1. Mujer Belén, fueron momentos estupendos. Fiestas, risas , noches casi en vela para rematar el temario de un examen, nervios, camaradería, diversión y amistad. Pero tuvieron su época, ahora no sería lo mismo y seguro que ni siquiera te parecería bueno la mitad de lo que en su día era maravilloso.
      Piensa en cuando nos tocaba repartir una pizza entre ni se sabe cuantos y nos parecía estupendo. O cuando teníamos lo justo para un vino y con él nos pasábamos la tarde-noche.
      Lo que pasa es que fue estuepndo vivirlo y es una gozada recordarlo
      Un abrazo

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  10. Qué bonita la universidad y que lección de historia y recuerdos nos has dado.Me ha encantado..y qué suerte ir ya acompañada el primer dia de facultad..yo fui solita no habia nadie que estudiara lo mismo jeje pero unos dias antes ya habia ido con Monika a ver dónde tenia que ir jeje
    Respecto al look me ha encantado..los colores , el vestido..los complementos..todo
    Besos
    Gema

    www.tuestiloadiario.blogspot.com

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    1. La verdad es que íbamos con un susto encima de pronóstico reservado y en aquel aula tan antigua con bancos corridos y sillas de formica para los que no cabían en los pupitres corridos, parecíamos perdidas.
      Pero en seguida nos hicimos a todo y lo pasamos mejor que bien. Fue una época muy buena a pesar de que hacía falta hincar los codos para poder aprobar.
      Un abrazo fuerte y hasta pronto que el sabado está ahí

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  11. Es dificil olvidar aquellos primeros días en el aula Escalonada, eramos un montón, creo que tu grupo, como yo, os sentabais en la parte más próxima a la puerta, y en las primeras filas; recuedo que había que guardarse el sitio porque si llegabas un poco tarde ya teniamos dificultades para sentarnos, luego segun fue avanzando el curso ya todo era más fluido. Y despues los años siguientes, cuando ya nos ibamos conociendo mejor y iba sumandose gente nueva, no teníamos ordenadores, ni telefonos mobiles, y muy poco dinero, pero que facil era pasarselo divinamente!..

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    1. Trato de imaginar cómo nos verían los profesores. Allí amontonados.
      No me acuerdo de donde te sentabas tú, nosotras en el segundo banco del centro, bajábamos bien temprano para poder coger sitio y detrás se sentaba Abol con otros dos compañeros muy aplicados que se enfadaban cuando nos distraíamos en clase de Natural
      Mucho escribimos y mucho estudiamos, pero pasar lo pasamos mejor que bien.
      ¿Te acuerdas aquella vez que te adivinó el futuro una gitana? qué risa con el hombre de pluma y el hombre de espada que se disputarían tu amor. Fue una é´poca estupenda

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  12. Qué recuerdos, esa vida de estudiantes!!!! Imagínate, yo estudié en Salamanca... y tengo miles de imágenes grabadas en la memoria para siempre!!! Momentos, compañeros, fiestas, exámenes, profesores, ligues, amigos del alma, noches sin dormir, mañanas de churros calentitos, ojeras sin solución, facultades maravillosas (yo las recorrí todas... de oyente la mayor parte de las veces), los primeros años fuera de casa... Ayyyyyyyy... qué bonito el mundo universitario!!! Fueron años de inagotables experiencias... Con el paso de los años sólo recordamos lo bueno, lo mejor... Pero benditos recuerdos!!!
    Mil besos guapa!!!

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    1. La época de estudiante y más si es fuera de casa es siempre toda una experiencia y guarda miles de anécdotas.
      Cuando eres joven y la responsabilidad solo te afecta para los estudios, puedes con todo y te lo pasas en grande. Y pasado el tiempo, hasta las ojeras te parecen entrañables y eso que hay que ver con qué caras amanecíamos, pero... la fuerza de la vida podía con todo y tienes razón, nos quedamos con los mejores recuerdos
      Un abrazo

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  13. A mi me ha pasado el tiempo volando de la facultad a aquí, cada vez que pienso los años que pasaron...Guardo muy buenos recuerdos pero en Bilbao que fue donde estudié era una época de mucho conflicto con el tema de eta y en mi facultad (Bellas Artes) se vivió muy de cerca así que por esa parte no lo echo de menos. Bsinos.

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    1. Volando y en Concorde, Diana, fue un tiempo lleno de mil cosa buenas, pero en el que efectivamente hubo conflictos que se vivieron con mucho miedo.
      Me imagino que en Bilbao y en Bellas Artes que es una facultad de artistas y con pretensiones de progre, debió ser de todo menos agradable.
      Un abrazo

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  14. La foto en la que estás sentada es preciosa, tú estás magnífica. Un beso fuerte.
    Dewin

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    1. Mil gracias Dewin, cuántos recuerdos entre esos muros ¿verdad? Recuerdo perfectamente el día que nos conocimos. Y ya pasó tiempo y tiempo.
      Días de clase, de biblioteca de apredizaje y de seriedad, pero también días divertidos encantadores, riéndonos por nada y divirtiéndonos con muy poco.
      Me gusta volver por allí.

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  15. Qué entrada más guapa Curra! Historia, recuerdos, añoranzas...Me encanta! Cuando un recuerdo es bonito, solo con cerrar lo ojos puedes volver a revivirlo una y otra vez por muchos años que pasen. Los compañeros de estudios siempre guardan un lugar entrañable en nuestra memoria...Creo que nos pasa a todos. Un besín!

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    1. Es verdad a medida que pasan los años los recuerdos nos ayudan a hacer mejor las cosas, no en vano formaron parte de nuestro apredizaje y fueron experiencias
      Y es verdad los amigos que fuimos haciendo cuando ya no éramos unos niños han quedado instalados en nuestra memoria y forman parte de nuestr ocariño.
      Un abrazo

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  16. ¡Qué chulo es post de hoy! Yo estudié en Segovia y Francia, así que estoy un poco perdida con la Universidad de Oviedo. Eso sí, hice un postgrado de Protocolo en el edificio histórico y ains! Cuántas horas en los duros bancos de madera ;) Estás muy guapa y elegante. Genial poder leer esos recuerdos compartidos. Besote!

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    1. Ana, los bancos es verdad que eran duros con ganas y los pupitres totalmente de otra época, pero con pocos años y ganas de divertirnos nos parecía todo estupendo y no le poníamos peros a nada, sólo hacía falta que sonara el timbre de final de la clase y a disfrutar que era sano. El patio de la facultad fue testigo de tantas historias, de tantas ilusiones, de tantos desengaños también. Nervios, buenos ratos, risas, miedo cuando llegaba la hora del examen y no te cuento la de las notas. Compañeros que luego has ido perdiendo de vista, pero con los que compartiste un despertar...
      Mil cosas y una etapa que cuando visito esa piedras me viene a la memoria

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    2. ¡Qué te voy a contar! En Segovia parte de la carrera se hacía en un centro comercial de los 70, bien extraño, pero yo no lo cambio por nada! ;)

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  17. preciosas fotos Curra. yo volví el año pasado a mi instituto de secundaria, después de bastantes años, para estudiar en la escuela de idiomas y fue muy nostálgico volver a andar por esos pasillos y entrar en las mismas clases que en aquellos años.
    Los lugares y ciudades en las que se pasan tantas experiencias dejan un recuerdo y una imagen en la mente que casi merece la pena no volver para no cambiar ese recuerdo, si fue bueno. Por eso me acuerdo de la ciudad de Macondo y de esa novela de Márquez.
    un saludo, ahora a trabajar que estaba haciendo "calentamiento" viendo algunos blogs y me espera tarde dura! besos!

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    1. Carmen, espero que tu tarde haya sido dura, pero fructífera. A veces cuando tenemos más encima es cuando nos superamos y conseguimos mejores resultados.
      Y tienes razón, hay lugares que para nosotros se vuelven mágicos porque conservan las vivencias de nuestro pasado, volver a verlos tiene algo de misterioso y entrañable, pero a veces puede romper el encanto de nuestros recuerdos-
      Mil gracias por comentar. Un abrazo

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  18. Que bonita entrada y que agradable es recordar tirmpos pasados.La epoca de estudiante siempre se recuerda con alegria y nostalgia.Estas muy elegante y femenina.Un saludo

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    1. Pepa, es verdad que la época de estudiante, tiene algo especial que nos hace volver a recordarla una y otra vez, como si con eso la pudiéramos recuperar. Porque alguna vez fuimos estudiantes, hoy somos lo que somos y es bueno volver a ls raíces.
      Un abrazo

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  19. Yo también estudié Derecho en esa Facultad. Me ha emocionado tu entrada. El paso del tiempo hace que seleccionemos los recuerdos y solo vengan a la cabeza los buenos a pesar de aquellos nervios de los examenes orales. Tu como siempre, con tu estilo y tu clase. Un abrazo. Isa.

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    1. ¿qué mal se pasaba verdad? Pensar en tener al profesor delante de ti mirándote con cara de curiosidad desarmaba al más pintado, y eso que se suponía que en Derecho sabíamos hablar o por lo menos nos preparábamos para ello.
      Me alegro de haberte recordado cosas agradables.
      Muchísimas gracias por tomarte el trabajo de comentar

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