jueves, 7 de junio de 2018

Probando gafas en una nueva sesión de fotos




Gafas de sol, de ver, grandes, medianas, modernas, clásicas….



El martes pasado la peluquería de mi amiga Purina era un hervidero de gente y todos los que andábamos por allí nos dedicamos a probarnos  unas y dejarnos inmortalizar por Julián.



Lo de hacer pases de fotos, se está convirtiendo en una costumbre y como nos lo pasamos tan, pero tan bien, buscamos la forma de hacer algo que sea un poco distinto.



Esta vez contamos con la ayuda de Cristina Arango.



Es la cuarta generación de una familia de ópticos en Vegadeo y hace poco celebraron los cien años.



Tanta gente detrás, le ha hecho aprender y apreciar la importancia de ese instrumento que de ser poco menos que un arma de tortura ha pasado a ser un complemento más de moda



No hace tanto llevar gafas  podía  transformar la cara más divertida en la de una empollona o como decían antes: De una dama catequista, que debían ser muy santas, pero más bien rancias.



Pero últimamente las gafas ya ni siquiera son para las que tenemos años o problemas de vista. Se han popularizado tanto que hasta instagram, tiene una aplicación para ponérselas a las fotos.



Cambian la expresión, dan un aire entre intelectual y sofisticado y como ya no pesan, ni tienen el vejo problema de la fragilidad, llevarlas es un verdadero placer.



Y es raro que entre la cantidad de modelos que hay en el mercado no encuentres unas con las que te sientas mejor que bien.



Julián dice que en estas fotos le recuerdo a Jackie Kennedy y es posible.



Yo me veo tan sofisticada y tan guapa peinada y maquillada por los profesionales de Antonio, que me pongo en plan interesante y poso como si fuera una diva.



Y es que no todo  va a ser trabajar, y de vez en cuando hacer algo divertido le da tono a la vida.


Con gafas y a lo loco





Fotos: Julián Herrero.



Peluquería y maquillaje: Purina y Verónica de Peluquería Antonio Oviedo.
Gafas: Óptica Arango Vegadeo.
Vestido: Mango
Gabardina: H&M

jueves, 24 de mayo de 2018

México y España unidas por un blog




Cuando hace años, todavía tenía tiempo para dedicarle al blog y escribía con cierta frecuencia, apareció entre las seguidoras habituales una mexicana que no se perdía ni una sola entrada.



A fuerza de intercambiar comentarios, de contarnos el tiempo que hacía, las cosas que nos gustaban, las anécdotas que recordábamos, nos fuimos haciendo amigas.



Era una de esas amistades virtuales, que nunca te parece que van a llegar a hacerse del todo reales, pero que te proporcionan buenos ratos y te gusta conservar.



A medida que mi vida se fue complicando y fui abandonando el blog. Pina, que  es como se llama mi amiga, empezó a mandarme correos, a contarme cosas suyas, y así seguimos sabiendo la una de la otra.



Hace poco fue abuela y me encantó conocer en fotos a su preciosa nieta.



A veces me comentaba que le gustaría volver a España y que si lo hacía vendría hasta Asturias, pero que la cosa estaba complicada.



Su marido, Luis Roberto, es médico y no puede abandonar su consulta así, como así.



Pero como Pina tenía tantísima ilusión, entre él y sus hijos, le dieron la sorpresa de un viaje en abril a España.



Tenían una boda de esas imponentes y en cuanto dejaron a los novios bien casados y agasajados, se embarcaron de camino a Madrid.



Estuvieron, en Córdoba y en Granada y  en Sevilla. Y desde allí se vinieron a Asturias.



El abrazo que nos dimos, os lo podéis imaginar y Luis Roberto y Julián congeniaron en seguida.



Era curioso, parecía que nos conociéramos desde siempre. Las diferencias de cultura y de país, parecían haberse borrado y ni un solo instante nos sentimos cortados o sin saber qué decir.



Vimos Oviedo, Gijón y Teverga y disfrutamos de un montón de ratos buenos, Todavía estaba muy frío, pero empezaba a hacer sol y pudimos visitar los sitios más emblemáticos. 


Como se suele decir: Fue corto pero intenso.



Nos quedan un montón de buenos recuerdos y nuevas visitas pendientes en México y en España de nuevo.



Nunca creí que el blog me iba a proporcionar una satisfacción tan grande y mira por donde.  




Fotos : Julián Herrero.

Abrigo: Zara ( de hace años)
Camisa:Stradivarius.
Pantalón: Zara.
Zapatos: Zara 
Bolso y gafas:Ali Express 

lunes, 30 de abril de 2018

Con la lengua fuera.



Siempre me admiraron esas mujeres que son capaces de hacer las cosas sin aparente esfuerzo.


Que tienen aspecto descansado y relajado y que sonríen sin parar.


Es cierto que no es fácil encontrarlas y que da la impresión de que son más bien un invento de las revistas y los manuales de autoayuda.


Pero “haber haylas” que diría aquél.


Porque yo conozco algunas. Y me muero de ganas de aprender de ellas.


Pero por más que lo intento me quedo por el camino siempre.


Supongo que es cuestión de concentración y de prioridades.


Porque a mí todo me apetece y todo me encanta, con lo cual me puedo distraer con el vuelo de una mosca.


De todas formas he ido aprendiendo y en algunas cosas estoy encantada.


He aprendido a no dramatizar y a no pensar en lo que se puede torcer, porque muchas veces no se tuerce nada.


También he decidido dejar de luchar contra las cosas inevitables, es una pérdida de tiempo y de energía-


Y en temas más relacionados con el blog, me he pasado a la ropa más cómoda.


Pantalones amplios, y ligeros; zapatos que se pueden llevar el día entero, abrigos que lo mismo sirven para ir a la compra que para una reunión formal.Camisetas básicas. 


Desde luego no es lo más favorecedor, pero con un poco de esfuerzo y combinando colores y complementos, la cosa no queda tan mal.


 Y en esta época del año que tan pronto hace frio como calor, recurrir a las capas superpuestas y los colores básicos, siempre es un acierto  





Fotos : Julián Herrero 


Pantalón: Zara Aquí
Camiseta: Zara Similar aquí
Abrigo: Zara Similar Aquí
Zapatos; Zara Invierno 2016
Pañuelo: Tienda local 
Gafas: Tienda local 
Bolso: Ali Express

martes, 24 de abril de 2018

Pero... ¿Cuándo me hice mayor?





Pero ¿Cuándo me hice mayor?


Es una pregunta que últimamente no dejo de repetirme.


Tengo la sensación de que hace nada todavía era joven, de que tenía casi toda la vida por delante.


Y de pronto me convertí en una señora mayor.


No se trata sólo de que tenga 59 años y de que se me noten.


Es que de pronto, mis amigas se están convirtiendo en abuelas, mis sobrinas empiezan a estar en edad de casarse y este fin de semana me sorprendió la primera comunión de la nieta de uno de mis primos.


Y yo todavía tengo muchas ganas de hacer cosas, muchas ilusiones por cumplir.


Me niego a dejarlas a un lado porque la edad se acerque cada día un poco más a los sesenta.


Es verdad que la mayoría de esas cosas por hacer son tranquilas y relajadas, pero es que yo nunca fui de meterme en complicaciones.


Quizá por eso me preocupa menos la moda, y me gusta la ropa más sencilla.



Con la excusa de mi tobillo recompuesto, me pongo menos tacones y me calzo las deportivas en cuanto la ocasión lo permite 


En los últimos meses me encontré más de una vez con la impresión de que  seguir con el blog había dejado de tener sentido.


Pero hace poco me llegó un comentario a una entrada de hace tiempo. Se trataba de alguien cercano a mi edad que se lamentaba de que hubiera dejado de publicar porque le apetecía ver lo que proponía para el verano.


Y decidí que aunque sea de forma irregular y a salto de mata – porque la edad tiene sus privilegios- podía retomar el blog.   Y aquí me tenéis de nuevo. 
Porque como dicen algunas la vida empieza a los 60, lo de antes es un ensayo.


Fotos: Julián Herrero.

Ropa y zapatos: Zara.
Bolso y gafas: Ali Express