miércoles, 5 de diciembre de 2018

Gabardina y pañuelo para jugar con el viento



Si algo caracteriza a Gijón, es el viento.


Dependiendo de los sitios varía desde una ligera brisa a toda una corriente que no te deja un pelo en su sitio.


En la calle donde vivía Julián antes de casarnos, siempre soplaba un “ virujo” de mucho cuidado.


Y cada vez que vamos a la Providencia, tengo la sensación de que voy a salir volando.


Al principio, me parecía algo incómodo, e incluso molesto.


Yo, acostumbrada a ir de punta en blanco y con mi pelo recién peinado, luchaba a brazo partido para mantenerlo en su sitio.


Hasta que a fuerza de encontrarme una y otra vez con que soplaba el aire, terminé por aceptarlo y ahora me gusta.


Es verdad que cuando azota con fuerza, casi ni puedes respirar.


Y que por regla general suele ir acompañado de un “fresquete” nada apetecible.


Pero si decides aliarte con él, en vez de plantarle batalla, puedes disfrutar de lo lindo.


Es agradable hincarte con fuerza en la tierra y dejar que las ráfagas te sacudan.


Al menos, a mí me gusta esa sensación de ser más fuerte que los elementos y de sentirme enraizada.


Y no digo nada si además, como en las fotos de hoy, llevo un pañuelo que se pliega y se despliega en torno a mí, convirtiéndome en una especie de mascarón de proa.


Disfruto como una niña y me dejo llevar cerrando los ojos.


Aficiones extrañas que van surgiendo con los años y cosas inexplicables que animan y dan sentido a los días.


Fotos: Julián Herrero.

Gabardina: Stradivarius ( De la temporada pasada)
Jersey:Cadenas (vintage)
Pantalón: Zara ( verano 2018)
Zapatos: Zara (verano 2018)
Bolso: Ali Express.
Pañuelo: Tienda local. 


lunes, 26 de noviembre de 2018

Amarillo sobre negro



Si me hubiera visto  antes de ponerme la bufanda, mi madre habría dicho que parecía una cucaracha.


Y además, lo creería


No hace tantos años lo de vestirse de negro de arriba abajo era algo reservado a los lutos y a las viudas.


Resultaba habitual ver mujeres muy mayores, sobre todo en los pueblos, que no concebían ponerse ropa que no fuera negra.


Pañuelos atados a la barbilla, medias muy tupidas, un vestido estilo saco y una chaqueta de punto gordo encima, era una de las variantes.


Y la otra, un poco menos fúnebre, consistía en una especie de túnica, a veces con tablas y otras lisa, de manga larga y que admitía la posibilidad de no llevar medias o llevarlas color carne.


Con semejantes imágenes, entiendo que a las mujeres de su generación lo de vestir de negro les pareciera terrible.


Pero desde hace años, lo de parecerse a las protagonistas de la casa de Bernarda Alba, no se nos pasa por la cabeza y la versión negro integral nos resulta la mar de atractiva.


Yo, casi siempre la rompo con algo de color y ahora que las bufandas gigantes están tan de moda,  me he apuntado a usarlas.


Me encanta la sensación de sentirme envuelta en su suavidad. Y me divierte jugar con ellas y colocarlas de todas las formas posibles.


Hasta los pies, dando vueltas alrededor del cuello, a un lado… 


Las posibilidades son muchas y la idea de  pasarlo bien con el atuendo que llevo, siempre me resulta atractiva.


 Porque con la ropa pasa como con la vida. Por negras que estén las cosas y por complicada que sea una situación.


Casi siempre cabe la posibilidad de poner un toque de color  y un poco de animación.



En este caso el bolso, los zapatos ayudan a la bufanda a crear un estilo desenfadado, pero sin perder la sofisticación.


 Porque no me diréis que los lazos de los zapatos, no son un exceso manifiesto.


Siempre que me los pongo procuro tener cuidado porque como me pise uno voy de narices contra el suelo.



Fotos: Julián Herrero



Pantalón: Zara Aquí
Jersey: Zara.Similar Aquí
Zapatos: Zara.Similares Aquí
Bolso: Zara Similar Aquí
Pendientes: Zara.
.Anorak: Primark.
Bufanda: Primark


jueves, 22 de noviembre de 2018

Vestida de beige y con nuevo corte de pelo




Hay días en que las cosas te salen mejor que bien sin que lo hayas planeado y hoy fue uno de ellos.


Tenía que teñirme el pelo porque las raíces estaban espantosas y me fui a ver a mi amiga Purina.


Cuando me preguntó si cortábamos y si me apetecía cambiar,  me apunté al cambio y dejé en sus manos el estilo y el largo.


Ni siquiera me molesté en elegir uno de los modelos de la nueva temporada. Cuando tienes alguien que te conoce y sabe lo que te va, no necesitas dar explicaciones.


Estoy feliz con mi nuevo peinado.


Me encuentro un aire de pilluela divertida que me encanta. Y me veo bastante más juvenil que a mis años es muy conveniente.


No pensábamos sacar fotos y ni siquiera teníamos la cámara grande, pero con la pequeña y un día de sol, nos arreglamos.


Vestida de beige, con ropa de hace tiempo y con un conjunto de esos cómodos y fáciles de llevar, aunque la cámara no se enamore de mí, no puede evitar el sacarme con cara de felicidad  



Fotos: Julián Herrero.

Peinado :Peluquería Antonio, Oviedo.

Abrigo: Vintage.
Jersey: El Corte Inglés. Similar Aquí
Pantalón: Mango.Similar Aquí
Fular: Zara (Tiene muchos años)
Zapatos: Tienda local. Similares Aquí
Bolso: Zara (invierno 2017)

lunes, 19 de noviembre de 2018

Sombrero y abrigo granate en un ambiente rural



Entrecerraba los ojos y adoptaba un aire distante.


En medio la naturaleza y de aquel patio de casa rural, parecía que un abrigo bien cortado y un sombrero se despegaban y resultaban extraños.


Así que ella decidió despegarse también.


No tenía por qué plegarse al uniforme del momento.


Y se negaba a ponerse un anorak y unas zapatillas deportivas para no llamar la atención.


No es que no supiera llevarlos, ni tampoco que no los tuviera en el armario.


Pero no quería ser una más.


Ya no tienes veintitantos, se decía, hace mucho que los dejaste atrás.


Tanto que casi ni te acuerdas.


Por lo tanto, no te empeñes en pasar desapercibida porque esta vez, no va a ser posible.


Nadie le había advertido de que la casa donde iban era en el campo, y ella pensó que  la salida sería un paseo por el centro de la ciudad 


Y se había vestido para tomar el aperitivo en una terraza.


Así que en lugar de apuntarse a la caminata por el pueblo, se sentó muy digna en aquella silla rococó. Y luego se dio una vuelta por el porche.




Mientras,  él la observaba detrás de su cámara y no paraba de hacerle fotos.


Estaba seguro de que cuando se las enseñara, se reirían juntos y les servirían de recuerdo.


 Y así fue.  Cuando le preguntó qué le parecían, ella le dijo con una enorme sonrisa: Son las fotos de una estirada de cuidado.


Fotos: Julián Herrero


Sombrero: Zara ( Invierno 2017)
Abrigo: Massimo Dutti Aquí
Jersey: Zara ( Primavera 2018) Similar Aquí
Zapatos: Zara ( Primavera 2018) Similar Aquí y aquí
Bolso: Ali Express.
Pendientes: Pedro y Alejandra Álvarez