viernes, 10 de agosto de 2018

De abuelas y de trajes de baño




Hace años leí en una novela que pocas cosas te sorprenden más que mirarte en un espejo desconocido.


Explicaba el protagonista que los espejos de nuestras casas y cuartos de baño, como viejos conocidos, nos devuelven una imagen amable y cotidiana a la que nos vamos acostumbrando.


Por eso cuando nos encontramos frente a nosotros mismos en la habitación de un hotel o en el baño de un sitio público, nos cuesta reconocernos.


A mí me pasó algo de eso cuando el otro día Julián me mostró una página de pinterest donde aparecían las nuevas abuelas.


No os cuento, la sorpresa que me llevé cuando entre tanta señora estupenda me encontré con varias fotos mías.


Al haberme casado muy mayor y no tener hijos, parece que lo de ser abuela me sonaba algo muy lejano.


Y como en las fotos Julián me saca estupenda, me parecía que podía dejar aparcado lo de envejecer todavía un poco.


Pero las evidencias están ahí para llevarme la contraria.
En enero cumplo 60 años y a pesar de lo poco que me gusta la idea de llegar pronto  a la tercera edad, mucho me temo que el primer paso ya está dado.


Así que a partir de ahora, éste ya no será el blog de una mujer madura, sino el de una señora mayor.


Y como muestra, os enseño unas fotos del fin de semana pasado en plena ola de calor.
Con bañador de señora y en una tumbona que es lo propio.


Que seré abuela, pero como aquella Mª Isabel: Antes muerta que sencilla.


Fotos: Julián Herrero

Bañador: Primark 
Sombrero: Zara 


miércoles, 8 de agosto de 2018

Bendito verano





Detrás de los cristales oscuros de sus gafas, se permitió cerrar los ojos y dejarse ir.


Había llegado el momento de soñar, de disfrutar, de sacarle partido a ese tiempo que sólo le pertenecía a ella.






Sin obligaciones, sin compromisos, sin compañía…



A mis soledades voy, de mis soledades vengo…
Como Lope de Vega, se sentía feliz sin otro quehacer que sentirse viva, sin otra misión que saborear el instante.





Tenía tantas cosas para agradecer, que le apetecía recrearse en ellas:



El sol que, por fin, se anima a calentar y a lucir brillante, en todo su esplendor…





El verde que refulge de puro intenso sin necesidad de regar, ni de abonar…



El rumor del río que, muy cerca, se desliza entre las piedras…



Las flores que parecen enzarzadas en una competición por ser la más bonita…


El frescor blanco de su blusón, estilo caftán y de las enormes sombrillas …



La comodidad incomparable de la vieja tumbona que resiste el paso del tiempo…



Con los ojos cerrados todo parece aun mejor y más intenso.
¡Bendito verano!




Fotos: Julián Herrero.



Caftán:El corte Inglés
Alpargatas: El Corte Inglés.
Sombrero: Carrefour ( Tiene muchos años)
Gafas: Zara ( De hace tiempo)

jueves, 7 de junio de 2018

Probando gafas en una nueva sesión de fotos




Gafas de sol, de ver, grandes, medianas, modernas, clásicas….



El martes pasado la peluquería de mi amiga Purina era un hervidero de gente y todos los que andábamos por allí nos dedicamos a probarnos  unas y dejarnos inmortalizar por Julián.



Lo de hacer pases de fotos, se está convirtiendo en una costumbre y como nos lo pasamos tan, pero tan bien, buscamos la forma de hacer algo que sea un poco distinto.



Esta vez contamos con la ayuda de Cristina Arango.



Es la cuarta generación de una familia de ópticos en Vegadeo y hace poco celebraron los cien años.



Tanta gente detrás, le ha hecho aprender y apreciar la importancia de ese instrumento que de ser poco menos que un arma de tortura ha pasado a ser un complemento más de moda



No hace tanto llevar gafas  podía  transformar la cara más divertida en la de una empollona o como decían antes: De una dama catequista, que debían ser muy santas, pero más bien rancias.



Pero últimamente las gafas ya ni siquiera son para las que tenemos años o problemas de vista. Se han popularizado tanto que hasta instagram, tiene una aplicación para ponérselas a las fotos.



Cambian la expresión, dan un aire entre intelectual y sofisticado y como ya no pesan, ni tienen el vejo problema de la fragilidad, llevarlas es un verdadero placer.



Y es raro que entre la cantidad de modelos que hay en el mercado no encuentres unas con las que te sientas mejor que bien.



Julián dice que en estas fotos le recuerdo a Jackie Kennedy y es posible.



Yo me veo tan sofisticada y tan guapa peinada y maquillada por los profesionales de Antonio, que me pongo en plan interesante y poso como si fuera una diva.



Y es que no todo  va a ser trabajar, y de vez en cuando hacer algo divertido le da tono a la vida.


Con gafas y a lo loco





Fotos: Julián Herrero.



Peluquería y maquillaje: Purina y Verónica de Peluquería Antonio Oviedo.
Gafas: Óptica Arango Vegadeo.
Vestido: Mango
Gabardina: H&M

jueves, 24 de mayo de 2018

México y España unidas por un blog




Cuando hace años, todavía tenía tiempo para dedicarle al blog y escribía con cierta frecuencia, apareció entre las seguidoras habituales una mexicana que no se perdía ni una sola entrada.



A fuerza de intercambiar comentarios, de contarnos el tiempo que hacía, las cosas que nos gustaban, las anécdotas que recordábamos, nos fuimos haciendo amigas.



Era una de esas amistades virtuales, que nunca te parece que van a llegar a hacerse del todo reales, pero que te proporcionan buenos ratos y te gusta conservar.



A medida que mi vida se fue complicando y fui abandonando el blog. Pina, que  es como se llama mi amiga, empezó a mandarme correos, a contarme cosas suyas, y así seguimos sabiendo la una de la otra.



Hace poco fue abuela y me encantó conocer en fotos a su preciosa nieta.



A veces me comentaba que le gustaría volver a España y que si lo hacía vendría hasta Asturias, pero que la cosa estaba complicada.



Su marido, Luis Roberto, es médico y no puede abandonar su consulta así, como así.



Pero como Pina tenía tantísima ilusión, entre él y sus hijos, le dieron la sorpresa de un viaje en abril a España.



Tenían una boda de esas imponentes y en cuanto dejaron a los novios bien casados y agasajados, se embarcaron de camino a Madrid.



Estuvieron, en Córdoba y en Granada y  en Sevilla. Y desde allí se vinieron a Asturias.



El abrazo que nos dimos, os lo podéis imaginar y Luis Roberto y Julián congeniaron en seguida.



Era curioso, parecía que nos conociéramos desde siempre. Las diferencias de cultura y de país, parecían haberse borrado y ni un solo instante nos sentimos cortados o sin saber qué decir.



Vimos Oviedo, Gijón y Teverga y disfrutamos de un montón de ratos buenos, Todavía estaba muy frío, pero empezaba a hacer sol y pudimos visitar los sitios más emblemáticos. 


Como se suele decir: Fue corto pero intenso.



Nos quedan un montón de buenos recuerdos y nuevas visitas pendientes en México y en España de nuevo.



Nunca creí que el blog me iba a proporcionar una satisfacción tan grande y mira por donde.  




Fotos : Julián Herrero.

Abrigo: Zara ( de hace años)
Camisa:Stradivarius.
Pantalón: Zara.
Zapatos: Zara 
Bolso y gafas:Ali Express